Después de entrar y ser aceptado en la Aldea de la Arena, he descansado un par de días para estar al 100% para cuando llegara este momento.
<Estoy ansioso por una misión>
Una brisa en las afueras de la oficina de nuestra autoridad suprema, nuestro Kage, rompe el impalido silencio que invadia el lugar, mientras esperaba que apareciese alguien que me orientara y dijiese que hacer.
<Necesito una mision, repasaba una y otra vez en mi mente>
Sin darme cuenta, a mis espaldas aparecio alguien