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Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
Ficha ninja Ryus(M):
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 | Tema: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 3:36 pm | |
| Ya que he visto que varios a posteado historias fuera de lo que son los personajes me animare a mostrar uno de mis grandes sueños.. Ser escritor. Desde pequeño me gusto escribir (nunca leer ... detesto leer XD) y e tenido una facilidad (digo yo XD) para inventar historias de la nada de la nada. En estos días haciendo varios trabajos me encontré un cd un poco rayado, que no lo había visto hace un par de años... En este estaba mi primer intento de libro.. Comenzó siendo una critica social de mi país XD pero luego me leí un par de libros de harry potter y el primero de crepúsculo, entonces me dije a mi mismo.. Mi mismo por que porquerías como estos libros hacen películas si a mi se me ocurren cosas geniales. Por lo que comencé a escribir hice como 40 paginas 2 capítulos y se los enseñe a mis amigos.... Grandes amigos que me quitaron el animo con sus comentarios..... Pero después de dos o tres años me animo a volver a presentarlo. Este es parte del primer capitulo, el resto no lo copie en este cd pero creo que se donde esta .... Así que si tienen tiempo léanlo comenten y no sean muy crueles XD | Spoiler: | | | No sé si has escuchado de Costa Rica. Pero si los has hecho, me imagino que sería algo así: “belleza natural” o “tierra pacífica”. Pues, son tan solo eslogan de las campañas publicitarias del ministerio de turismo. Es la misma corrupción, asaltos, asesinatos, drogadicción, contaminación que otros países famosos; claro en menor cantidad por ser menos población pero al final y al cabo es lo mismo. Pero, en los que diferenciamos, que es lo que en la actualidad cuenta, es en la cantidad de dinero. Somos un país pobre comparados con países gigantescos como USA, Inglaterra o Japón. Por lo que estos y otros países se dan la jactancia de llevarse lo mejor de todo, sea lo que sea, autos, comida, tecnología a hasta las buenas e increíbles historias. Hasta ahora. Bueno después de un poco de palabrería, es hora de presentarme. Mi nombre es Ariel Rodríguez. Un nombre común para alguien común como yo o por lo menos eso me dicen. Odio vivir en Costa Rica, pero amo ser tico no lo cambiaría por nada, es una de las ironías que rigen mi vida. El segundo hijo de un matrimonio fallido, algo que se ve “normal” en la actualidad. Vivo solo con mi mamá, pero no la veo mucho ya que es profesora en una escuela de la capital y en la noche da clase en una universidad; mi hermano me lleva algunos años y no se sentía muy cómodo viviendo con nosotros por lo que se mudo hace un par de años, aun muy joven, pero creo que se fue donde algún amigo o algún familiar de Limón. Por último mi padre nunca lo conocí, siempre he dicho que no, pero toda mi vida quise saber quién es. En general mi vida es algo típica de un joven de mi edad, en este manchado presente. En fin, tengo 16 años y por culpa de que a mi madre y el trabajo en San José, tuve que irme de mi antiguo colegio. Relativamente no me dolió dejarlo, ya que soy de las personas que piensa que las cosas no pasan por casualidad. Además, aquí ir de una provincia a otra no es algo de otro mundo, son tan solo minutos en autobús, por lo que ver a mis antiguos amigos no iba a hacer problema. También añadiéndole que soy de la gente que habla hasta con la sombra y sé de bastantes temas, sino los sé los invento, entonces hacer nuevos no era mi preocupación. Y principalmente no deje ningún amor perdido en Alajuela, entonces no había nada que me atara. Ya que todo está relativamente explicado, comenzaré a unir un tanto la historia. El colegio en el que iba entrar era mucho más pequeño, que en el que estaba. Con solo decir que los sétimos años en mi colegio de procedencia eran 19 secciones y en este solo 2. Hasta en ese momento me incomodó el cambio de institución, ya que este “nuevo” era de educación privado. Mi madre al entrar en el gran y perfecto portón de mármol en nuestro pequeño Toyota, tuvo que mover su boca. Sobraban las palabras para decirlo, pero lo dijo en son de burla, con una sonrisa de oreja a oreja, para reafirmarlo.”Es un colegio de Fascistas”. Ella bien sabia que odiaba ese tipo de lugares, porque fomentaban la burguesía y el pedantismo que tanto repugnó, y esa broma era tan solo para restregármelo en la cara. Ya estando ahí no había vuelta atrás, con berrinches y malas caras (que las hice), no cambiaria mucho e igual no habría forma de cómo escaparse. Y como lo había dicho, nada resulta por casualidad todo tiene su razón de ser. Aunque ya me había pasado por la mente que era un colegio de esa índole, ningún centro de educación se ponía en las ridiculeces como las que se habían puesto ahí. Tres exámenes de sangre, dos de medicina general (que terminaron como con 8 especialistas encima, en cada cita) un examen físico de rendimiento, uno de IQ y por ultimo una tomografía y supervivencia. Nunca entendí por que la ultima pero siempre tuve la curiosidad de cómo era y que se sentía, así que no puse reproche. Ahora que lo veo así, fui muy estúpido en no relacionarlo todo. Pero cada examen me daba la satisfacción (aunque no soy para nada competitivo) de que soy mejor que otros, ya que en cada prueba se iba rezagando mucha gente. Entonces lo hice más por competencia que por entrar a esta asociación solidarista de millonarios. Ya estando en el lugar y pasando por las calles internas me resigne a que este y el futuro año iba a pasarlo ahí. Llegando al parqueo mi mamá se bajo del auto para terminar de arreglar los últimos papeles de inscripción, no quise bajar prefería estar en un campo seguro y no contaminarme de esos gérmenes del dólar. Me recline en la silla del auto para descansar y pensar un poco pero el calor era increíblemente sofocante así que decidí tomar aire y darle una ojeada al lugar, para ver si podía ver algo bueno a este instituto burgués. Por lo menos al principio me gusto el uniforme. Era una camisa de algodón de manga corta amarilla y los hombres usábamos camisa azul por debajo de esta. Con pantalón negro y los zapatos podían ser de cualquier tipo y color. Mientras iba caminando me interrogaban dos cosas: la primera lo increíblemente grande que era ese colegio para tan poca gente, miraba hacia cualquier dirección y veía campos y campos de zacate, arboles y flores pulcros y perfectos; además de algunos hermosos e inmensos edificios se veían a lo lejos, es impresionante nunca hubiera pensado que existía esto en el país. Lo segundo que me atormentaba la cabeza era el completo silencio que reinaba ahí. Pero no me sorprendía lo último, ya me lo suponía que eran más “educados” que mis viejos compañeros, y asimismo eran menos de 300 estudiantes, en este inmenso lugar, de los 1800 que eran en el otro. Ya había pasado las 2 inmensas y gloriosas canchas de futbol, una de baseball, la piscina olímpica, un gimnasio impresionante, inmenso que podía tener más capacidad que cualquier estadio de futbol del país y con una arquitectura muy moderna aunque se podía ver que en detalle y materiales muy rudimentarios. Cuando vi todo esto me dio ira al ver que ellos tenían esos lujos y otros apenas podían estudiar, pero medio gracia que habían miles de lugares de donde irme de clases cuando me aburriera de estos chineados de la sociedad. Me estalle de la risa en el momento que vi su pista de patinaje de hielo. Me quede anonadado de ¡¡hielo!! Llevaba varios minutos caminando y el calor era sofocador, estaba rendido y de este último edificio tenía una gran sombra. Me arrecosté en la pared, debajo del gran y exótico techo, y me incliné en cuclillas. Debo recalcar el calor era abrasador, pero no tanto como en Alajuela, aunque me sofoco de verdad los 15 minutos que llevaba caminando bajo el sol. Pero lo que me mataba más era el debate mental sobre la falta de conciencia social que podían tener esta gente y que a partir de ahora yo iba a ser parte de todo esto. Sentado ahí casi llorando de risa por la ironía de vida que debían de llevar esta gente; comencé a pensar que lleva bastante tiempo y trayecto y no había visto ni aulas ni estudiantes. Pero veía a lo lejos unos edificios de varios pisos rodeados de un tenue bosque, por lo que pensé ahí seria, aun así no tenía muchas ganas de llegar ahí y menos ver a esos jovencitos. Iba a descansar un poco más, antes de regresar a donde estaba mi mamá y que me dieran el grupo de hijos de papi que iban a hacer mis compañeros desde ahora en adelante. Suspire, me iba a levantar del lugar donde estaba, hasta que sentí una ligera brisa fría al frente mío, lo cual hizo que deshiciera el plan y volví a sentarme. De la nada escuche una dulce pero sería voz que venía de un niña a la par mía, también sentada. -Hola- Con una sonrisa un tanto fingida me hablo la niña. Le puedo calcular unos 11 años, por su tamaño… - tengo 15 y al principio me gusto lo de niña pero ya vi como se voltearon las cosas. Y tengo este tamaño porque quiero. Es más fácil moverse así.- Con la misma voz dulce pero esta vez de una forma más altanera. Mi cara a debe estar estupefaciada -Si quisiste decir estúpida, sí- Cada vez más prepotente Como puede decir todo esto no he abierto la boca. ¿Por qué ahora se ríe? Sus ojos eran grandes y perfectos, además su pelo negro se movía conforme se reía. -¿Que eres un estúpido y pedófilo? ¿Y mudo? aunque creo que ya te haz dado cuenta de que no necesitas mover tu asquerosa boca-dio un leve movimiento con la mano sobre su nariz-Cómprate unas mentas - Más arrogante que las veces anteriores -Genial una niñita psíquica, ustedes los de la oligarquía lo tienen todo, aunque no me extraña lo antipática y altanera- solté una risa para romper el hielo -¿Aah? ¿De qué mierdas hablas?, es definitivo eres estúpido y pedófilo, me sigues tratando de niña- Botó un suspiro y vio hacia el cielo-, -No creo que sea posible que seré compañera de un idiota como tú- esto lo dijo como un susurro. - Perdón adolecente de metro diez, por lo menos eso explica que andes con esa camisa- lo dije con una risa de forma sarcástica- pero me pareció que me podías leerme la mente - Si eso sí, pero por eso no te decía idiota. Aunque con lo que acabas de decir lo recalco: I-D-I O-T-A. - Que hermosos van a ser estos 2 años, teniendo que soportar princesitas engreídas, hijas de papi (diciéndolo en la mente: y escuálidas)- hice a levantarme de donde esta para dejar esa amena conversación pero un fuerte golpe en la cabeza me hizo volverme a mi sitio- - Por eso te digo idiota, ¿por qué crees que estoy aquí afuera? ¡No quiero estar con esta gente! Estoy aquí igual que usted. Porque no sabía, detesto a estos niños de otro mundo, no son normales y no quiero que me etiqueten como ellos-después de este estallido de entusiasmo y de un rencor reprimido que se parecía un tanto al mío, dio un par de suspiros y volvió a hablar más tranquilamente-. Además eres un completo estúpido, para hablar. . . Y para pensar sin comentarios- Con otro suspiro esta vez de forma de resignación, encorvando sus labios y ceño. Cruzo sus brazos y los pego a su pecho, además su voz había bajado bastante de su soberbia- Un leve silencio se apodero el lugar, y en mi mente también. Pero fue interrumpido otra vez por la voz de la chica -¿Qué te hace diferente? ¿Por qué estás aquí? Vos ya sabes porque yo estoy aquí. - Estoy aquí por mi mamá y una larga historia, y diferente-con una gran sonrisa- en muuuchoss aspectos. Pero no entiendo a que te refieres con diferente.-Cerré los ojos y subí la cabeza respire profundo. Y volví a sentir esa fresca brisa- Sin abrir los ojos le dije: - Además, discúlpame, no me gusta este tipo de lugar y fui yo el que comencé a etiquetar, pero pára de analizarme o de leerme que se siente raro y habla y explícame mejor. Cuando abrí los ojos para ver a la linda y pequeña jovencita de mi lado, ya no estaba. Me puse a reír, no había entrado ni a clases y ya tenía una amiga-conocida psíquica. Honestamente al principio me sorprendí de todo esto, pero siempre he creído en cosas paranormales. Me seguí riendo solo, eternamente ha sido mi forma de escapar de todo, a partir de ese momento quise estar en ese colegio y conocer más a esa chica. Ya de regreso, mientras iba acercándome cada vez más al edificio administrativo podía ver unas siluetas afuera del salón donde mi mamá me terminaba de inscribir. Mientras más me aproximaba se me hacían más conocidas las cuatro mujeres. Una era mi mamá que me saludaba sin parar por mientras iba llegando, otra era la auxiliar administrativa llamada Doña Rata... Rita, pero se parecía ese animal. Sus facciones eran horribles, de primera impresión parecía un hombre desnutrido o tal vez una mujer maltratada por centenares de años. Aunque si se veía de frente era igual a un cyborg o un zombi, su forma de hablar, de parpadear, de gesticular cada frase era tan poco humano que me daba pánico. Estaba vestida de la forma más formal; creo yo que era para parecer un tanto humana, aunque le resultaba difícil, pero deje de verla, me ardían los ojos de tan horripileza. Las otras dos no las había visto. Una de ellas vestía el uniforme de la institución, que en las mujeres era la misma camisa que yo vestía pero con una enagua negra. Que sin exagerar le quedaba muy bien. Era muy alta, como un metro ochenta, ya que era más alta que yo. Esa camisa le queda muy tallada o su pecho iba a explotar. Por último vi su cara, un poco descarado pero cierto, al igual que su piel descubierta de sus piernas y manos, su cara era morena aunque mucho más blanca de lo normal del país. Su pelo negro intenso contrastaba con su tez, tan largo que caía hasta la mitad de su espalda. Era muy linda aunque solo enseño la mitad de su cara. De la forma como abrazaba la mujer de la par, la que sobraba, me supuse que era familiar suya. Ya a pocos metros de ellas, se me borraron de la mente y la visión las otras tres. Solo podía verla a ella era perfecta, podía olerla, escuchar sus risas, era como una película barata de romance. Hasta el punto que solo escuchaba sus risas. Cada paso me acercaba más y más a ella, hasta sentí un fuerte golpe en la cara. De estar en mi oasis imaginario, privado, pase a caer al mar de brea del hades. No sé de qué forma, en qué momento ni el porqué estaba tirado e en el suelo, pero me dolía. Era imposible, bueno técnicamente no porque ya estaba ahí pero ¿Cómo? Sin embargo era ridículamente cómico. No había visto un gran charco al frente mío, era increíblemente difícil no verlo. Cuando me levante mi camisa y pantalón era un completo desastre. En los segundos que me levantaba de aquel lodazal, creaba un plan perfecto para no quedar como un completo idiota. Me iba a levantar con una sonrisa caminar despreocupado hacia donde estaban, hacer un par de bromas, decirle un cumplido a la diosa y reír a carcajadas. Siempre con cara de galán, aunque no tuviera idea de cómo es. Me apoye en el suelo con las dos manos, sin levantar la cara en ningún momento pero aun así seguía escuchando esas risitas. Ya habiéndome apoyándome en la rodilla y un pie. Levante un tanto la mirada para ver de dónde venían esas carcajadas. La primera que medio vi fue a mi mamá era la de los aullidos estrepitosos, no me extrañaba para nada, ya que ella decía que si se burlaba bastante se me iba a pasar el ridículo. Siempre he pensado que esa hablada era tan solo un cuento para mofarse de mí. Pero igual, pensé que solo seria ella, la que se escuchaba ya que desvié un poco la mirada y vi a la mujer rata con cara seria. Eso reafirmaba mi teoría de que era un cyborg, y no me interesaba por donde se cargaba. Me levanté limpiándome la cara por lo que no vi a la princesa angelical ni a su acompañante, pero me imagine que no se reían porque no las escuchaba. Me sacudí el pelo para parecer despreocupado. Y finalmente las volví a ver. La señora acompañante me había dado la espalda. Pienso que para poder reírse a gusto. Pero ella. Ella se tapo la boca con la mano y sus ojos los escondía su hermosa pava de pelo. Di varios pasos hacia al frente sin ver hacia adelante. Levante la mirada y vi sus ojos. Otra vez sentí un fuerte golpe en mi recién desfigurada cara. Viendo y saboreando nuevamente el suelo. Me quede con cientos de dudas en la cabeza. Una de ellas era ¿cómo putas me caí otra vez? La siguiente era más un ruego. ¿Hay enfermería? Pero la más grande y dramática conllevaban esos ojos. Eran grandes y perfectos. Era la misma hechura que los de esa enana bruja que me había topado. Pero lo que me sorprendía era el color, nunca había visto un color así, un estilo de azul-lila, solo los de esa mocosa. La única diferencia era que esta modelo adolecente portaba lentes. Después de unos segundos de lamentarme del dolor de cabeza y analizar que tenía que hacerme amigo de la niñata para conocer a su hermana mayor. Cuando me disponía volverme a levantar, una delicada mano se poso delante de mi cara. Supuse que era de mi mamá ya harta de ridiculizarme, pero era muy blanca para ser ella. Por lo que pensé que era la doncellita. Y di en el clavo. Nada más la iba a tomar por educación, pero me iba a elevar por mi cuenta. En el momento que le tomé la mano, no supe cómo, pero enseguida estaba de pie, con un puño en el estomago, y su boca muy cerca de mi oído. -La “niñata”, pedófilo soy yo- Me dijo rápido y seguido. Me saco el puño y sentí un gran alivio. -Aaah? - Sonríe y sígueme el cuento Se dio media vuelta y comenzó a caminar. Se adelanto un par de pasos. Yo tenía una cara de intriga, de terror, de estúpido, no entendía nada. Pero solté una risa y comencé a caminar detrás de ella. Vamos a ver qué pasa, nada pasa por casualidad, todo es inevitable. Mi mente era un completo caos. Pero al fondo de mi, me gustaba lo que pasaba. Era como un sueño de niño donde todo lo que querías estaba delante de ti, no sabes cómo está ahí pero esta. Y no quieres que se vaya. Pero al final y al cabo es un sueño. A diferencia que en ese momento, y era lo que me asustaba, parecía real o se suponía que es real. Esa enana psíquica era ahora una reina amazónica divina. Que por cierto podía leer mis pensamientos. No se necesitaba una prueba de que si podía ver mis pensamientos, el golpe en el estomago y el susurro en el oído me bastaban por ahora. A segundos de llegar adonde mi madre y la zombi vi que no estaba la acompañante -¿Disculpen donde esta mi mamá?- Con un tono de voz dulce y relajado que no había escuchado de ella Esa pregunta explicaba quien era la acompañante. Mi mamá aun se quitaba las lágrimas de la risa de mis caídas. Reafirmando mi teoría la mujer robótica estiro el brazo señalando a lo lejos a la mujer haciendo el intento de cargar unas 5 valijas repletas. Mi mamá con solo la mirada me ordenó que la ayudara. En el momento que me acerque para ayudarla, entendí la frase “da una mano y se tomó el pie”. Eran 8 maletas, eran las 5 que llevaba y 3 más que tenia en el suelo. Todas me las hizo llevar de una vez. Con la hermosa idea de que no hiciera dos viajes. Frescamente se puso delante de mí para que la siguiera. Cada paso quedaba no era fuerza física sino por el placer de tirárselo a la vieja mandona. Al mismo tiempo tenia, debía y quería tener un favor que me diera la chica egocéntricamente celestial. Cuando llegue solo y sin ayuda, con todo el equipaje fui recibido con una estúpida broma de la señora mandona. -Tardaste mucho jovencito- Lo dijo con una sonrisa de oreja a oreja, que me daba la impresión que lo hizo a propósito -Si señora, fue con gusto, hay gente que se le olvidan los modales- nunca en mi vida había sido tan irónico y sarcástico como en ese momento (no, estoy exagerando, creo que fue cuando le eche la culpa a un perro de quebrar los vidrios de una capilla de monjas. Teniendo las piedras a la par)- Pero ¿puedo preguntar que traen aquí? ¿Es mucho, muy pesado y suave para ser libros? - es mi ropa- Dijo dulcemente la joven- ¿y la tuya? -¿Para qué ropa? dije con una gran risa. - disculpen- dijo mi mamá jalándome de la camisa Yo tan solo veía a lo lejos como se apartaba la silueta de las mujeres de donde estábamos. En mi mente me pasaban miles de ideas de por qué ella llevaba ropa al colegio. Tal vez tenia prueba de teatro y tenía mucha plata como para darle el vestuario a todos, de por si todos los burgueses arreglan las cosas dando” regalitos”. O tal vez quería ayudar a las víctimas de algún desastre natural. O tan solo rajar. Yo que sé, que harán los millonarios hoy en día. Yo en cambio tengo tan solo 3 pantalones y 6 camisas, con esos hago mil y un combinaciones. Debería decirle eso cuando me pregunto sobre mi ropa, así entendería que no puedo regalar o enseñarla. Pero el punto en confusión es porque mi mamá me lleva aparte. Ya estando fuera del rango de visión de las doñas, pero estoy seguro que no del campo de lectura mental de la minidiosa. -¿por qué me traes hasta acá?- Lo dije de una forma seria, para que me diera una respuesta seria. Pero no lo conseguí. - Tengo dos respuestas una mentira piadosa cómica o la verdad dura y cruel- nunca dejo su cara sin una sonrisa -Por favor dígame que la verdad es que va a regalar mi ropa y va comprar nueva para jugar de engreídos con plata- con un tono burlesco pero a la vez sincero -técnicamente pudo ser esa la mentira piadosa, si quieres créela- hizo un leve silencio, quito la sonrisa, dio un gran suspiro y cerró los ojos- esto es un internado, la plaza de trabajo no es en la capital, es en Panamá. Tu tío me consiguió un muy buen trabajo allá Lo dijo de una manera tan tranquila y relajada que se notaba que ya todo lo tenía premeditado. Pero era tan increíble que todo le calzara en perfección, que me dejo sin palabras. Yo siempre he pensado que soy de las personas que crea un plan o una hablada en segundos aunque este en una posición difícil. Sin embargo esta situación se salía de mis manos, no podía perder. Mi vida estaba en juego en ese momento, no quería ser ni vivir las 24 horas los 7 días de la semana con estos… estos ... estos ya no tengo sinónimos para estas personas que están fuera de todo rango de la sociedad. En fin no lo soportaría, aunque me gustaría conocer a la enana o a la preciosura, o tal vez resolver el misterio que si ambas son la misma. En sí, no podía permitir que pasara eso tendría que poner todo al fuego. -¿Cómo es posible que me dejes abandonado? ¿Somos tú y yo una familia? ¿Por qué quieres separarla? ¿Hice algo malo? ¡No vuelvo a echarles el cuento a tus hermosas estudiantes, no quemo el gato del vecino por gusto, no sé, prometo lo que sea! ¡Te lo juro hago una intifada aquí y tendrás que pagar por los daños!- Tenia que abarcar todos los aspectos desde los sentimentales hasta los económicos. Tenía que darme tiempo de pensar en algo grande para poder escabullirme, pero creo que mi cara me delataba. El deseo por saber que era aquel misterio sobre las señoritas me mataba. -Esas confesiones aclaran muchas cosas. Este colegio es el mejor de Latinoamérica. No quiero que desaproveches la oportunidad. Además con lo que llevas visto no estás muy enojado- me lo dijo cuando abría los ojos, además del tono sarcástico que lo acompañado me dejo totalmente callado- Por favor compórtate, esta experiencia te hará crecer mucho- se rio y comenzó a caminar y hablar al mismo tiempo dándome la espalda-No tengas miedo a nada, y como tú dices no existe la casualidad, o algo así. Tú estás hecho para esto. Cuando paso por donde estaban las demás se despidió y siguió caminando sin voltear atrás. La pude volver a ver. Lo que me hizo reaccionar que porque me dijo eso y donde estaba mi ropa, que iba a necesitar para este cochino internado. Pensaba y pensaba nada calzaba. En el tiempo que lo analizaba y terminaba de salir del shock que estaba en ese momento, ella ya se había montado en el carro y ya se estaba perdiéndolo de mi rango de visión por lo que decidí correr para alcanzarla y preguntarle que me quiso decir y que solo tenía esta camisa para los meses que estuviera ahí. Ya que estábamos relativamente lejos de las otras dos (ya que la mamá de la joven se había ido antes que la mía), por lo que cuando pase por donde ellas tenia buena velocidad y decidí ni voltearlas a ver para no perder tiempo. Pero cuando pase al frente de la auxiliar vi que su brazo lo extendía para agarrarme. Si ella creía que iba a parar para no golpearla estaba equivocada y peor si pensaba pararme; por lo que aumente mi velocidad para que lo quitara antes de que pasara. Pero no fue así, más bien lo estiro más. Con más furia trate de empujarla. Pero el resultado fue otro totalmente diferente al que había esperado. Mi cuerpo voló al tocar su brazo. El choque fue como impactar contra una pared de cemento de frente y luego rebotar y chocar con otra pero de espalda. A partir de ese momento me quedaba muy claro que mi mejor amigo ese día era el suelo y que mi teoría de Ritaneitor estaba bien fundamentada. Después de ese momento no me acuerdo de mucho; solo que me dolía todo mi cuerpo y que no podía abrir los ojos. Después de no sé cuánto tiempo estoy acotado en una camilla en lo que creo que es la enfermería. Medio otra vez risa, esta vez me dolió reírme, ninguna institución pública en el país tiene enfermería pero estos consentidos sí. Seguro, para cuando alguno se quebrara una uña. -O para cuando algún pedófilo idiota se quiebre las costillas- Con lo que podía moverme y ver, pude descifrar la siluete de la “Jovencita” (en su discutida versión pequeña), que estaba sentada a la par mía. -Así que me quebré las costillas- traté de levantarme pero no pude era un dolor fatal. -Si dos, pero ya están sanas solo te duele del maltrato de la sanación, y me gusta más versión pequeña que niña, se escucha menos sínica.-su voz se escuchaba más tranquila y menos pedante que antes- Sigue con lo de pedante Tan solo movió su mano y puso un único dedo sobre mi costado. El dolor fue tal que di un grito seco, el mínimo movimiento de gritar me dolía. Ella quito su dedo con una carcajada de satisfacción por que había podio cometer su venganza. -¿Hace cuanto tiempo estoy aquí y aun mas importante porque está aquí?- lo dije de la forma más dolorosa -¿Quién está aquí?- lo dijo de la forma más sin gracia posible -YO aquí y USTED a la par -Si, mejor habla como troglodita no pareces tan idiota-regreso la prepotencia- Tú tienes-tocándose el labio y haciendo ademan como si estuviera recordando, volvió a ver el reloj y contesto- Como unas tres horas y yo te estoy acompañando- bajo la voz- No quiero ir a esas clases -¡¿Cinco horas y me he recuperado de dos fracturas de costillas?!- dije exaltado tratando de aguantar el dolor -Pensé que te ibas a sorprender más porque te acompañe por cinco horas, por suerte eres una sanguijuela si no hubieras pasado unas semanas aquí, sin una maravillosa compañía como la mía- Se acerco a mi camilla para tomar un helado que estaba en la mesa adjunta y se metió una gran cucharada de este. Bote aire y tome todo lo que pude ya que vi en ese momento, un segundo para decir todo el tsunami de preguntas que tenia y que sabía que ella podía contestar -Muy bien, antes que vuelvas a hablar sin dejarme ni siquiera mover mi boca. ¿Cómo es posible que este sano en tres horas? ¿Si eres la niña y la joven, como es posible el cambio? Es tal vez probable que puedas leer mentes, pero ¿UN CAMBIO FISCO? ¿Empeorando cada vez más, por qué si entras también hoy, nunca te vi en los exámenes? ¿Dejando lo mejor para el final, que mierda pasa por tu cabeza para que me digas sanguijuela?- el desgaste y dolor físico para decir eso fue increíble. Después de ese mini discurso, me callaría para escuchar cada una de las respuestas que tato anhelaba escuchar Pero como todo en este día, nada resulto como lo planeaba. Mientras yo seguía desnucándome esperando las respuestas, ella tan solo se digno a ver y comer el tazón de helado que tenía entre sus manos. Con cada segundo que pasaba el bocado de helado se hacía más grande, la sonrisa en su pequeña cara también iba creciendo y en mi cabeza cientos de miles de ideas rodeaban por ahí. Y entre esas, se me ocurrió que me estaba leyendo mi mente y se estaba burlando de mi nerviosismo. Por lo que, entre el trastorno que tenía en ese momento, traté de concentrarme y pensar una sola cosa. “Por favor, quiero que me contestes. Realmente me tiene intrigado todo este desorden y no encuentro una respuesta por mí mismo, para nada”. Después de decir-pensar esto, tan solo cerré los ojos y empecé a contar. Era algo ingenuo y estúpido, pero fue lo único que se me ocurrió para dejar de pensar y que así me respondiera, sin que la distrajera nada. Cuando ya había llegado a treinta y seis, escuche un golpeteo rápido y repetido. Por lo que pensé que ya había terminado con mi postre así que la volví a ver. Al estar en su forma “pequeña”, sus piernas colgaban de la silla, por lo que al bajarse dio un leve brinco, para caer con una juguetona delicadeza. Comenzó a caminar hacia la puerta de salida, lo que me molesto de cierta forma. -¿A dónde vas? Contesta alguna, aunque sea una- Pero mis palabras fueron en vano. Ella se acerco la puerta y la entre cerro, en la parte posterior del llavín estaba guindado un gran bolso que podía ser del mismo peso de ella en ese tamaño. Comenzó a revisar entre las bolsas, para sacar de ellas un sobre blanco un tanto alargado y arrugado. Caminaba acercándose hacia mí, por ser ella tan pequeña o la cama estaba tan alta, que solo pude ver su cabeza. Seguía caminando. Se paró de puntillas para tomar una toalla de papel y se limpio la boca de los residuos de helado que le quedaban. Mientras ella hacía esta pasarela por el pequeño dormitorio yo solo quería saber que tenía ese sobre y porque estaba perdiendo tiempo tan ridículamente. Ya estando a la par mía me tiro el sobre de papel en la cama, se dio media vuelta, recogió el bolso y se disponía a salir. En un pequeño segundo hizo lo que antes había durado minutos. No podía dejarla sin que me contestara. No iba ni quería quedar picado de por vida. --¡Mocosa!, ¿qué es esto? ¿Me vas a dejar con mi enredo cerebral, que usted creo?- Ella se quedó quita a la par de la puerta y me volvió a ver de reojo. -Eso me lo dio tu amiga Rita. Tranquilo idiota, vamos a tener mucho tiempo para hablar, ¿Es lo que quieres o no, Ariel? Al escuchar mi nombre de sus labios me asuste pero después pensé que tuvo más de 3 horas para analizar mi mente de lado a lado. Al principio me tranquilizo escuchar mi nombre pero luego entre en un pánico extremo. Podría saber cualquier cosa de mí. Mientras pasaba todo esto por mi mente ella se echo a raer de una manera tierna. -Mi compañero pedófilo Ariel, tranquilo tu cabeza no es tan interesante como para diseccionarla. . . Ya que nunca se te ocurrió preguntármelo me llamo Kristel- Seguidamente que dijo eso se fue y cerró la puerta detrás de ella. Me sentí mal pero ella tampoco me lo pregunto. Más bien, por decirlo de alguna forma me lo saco a la fuerza. Igual como ella dijo vamos a tener mucho tiempo para hablar y yo lo iba a estar esperando. Bueno, limpiando un poco mi disturbio de cabeza debía saber que traía dentro. Cuando lo abrí había una hoja igual de arrugada y un tanto sucia. De primera impresión me di cuenta que era letra de mi mamá. Al ser ella zurda tenía un estilo de escritura un tanto particular. Pero no tenía mucha cordura como para leerlo, pero eran muy pocas oraciones así que no iba durar mucho y creo que no va a hacerme peor caos que el que ya tenía. Entonces decidí a leerla, igual en algún momento tenía que hacerlo.
Querido Ariel: Debes tener una completa anarquía de ideas en este momento (no por el colegio de los hijos de burócratas como tal vez los llamarías, pero pronto te darás cuenta que ese concepto va estar muy erróneo, no es un colegio así) sino porque deseas comprender todo rápido. Vas a ver como lo disfrutaras, así como yo lo hice con tu padre Esta carta es para decirte tres cosas desde el corazón amoroso de una madre. Lo primero es que aun siendo una institución de estudio disfruta y atesora cada momento. Lo segundo piensa todo lo que vayas a ser, nada es por casualidad todo es inevitable, ese dicho es verdad pero le sumo algo más, toda acción tiene su consecuencia así que no seas imprudente. Y por último te amo y cuídate mucho. PD: En el transcurso de la semana tu hermano te llevara tu ropa, por mientras te compre 4 camisas y dos pantalones, vas a tener que lavar para ponerte el viernes Te ama tu madre Cada palabra escrita por mi mamá me daba un cierto aire de tranquilidad pero me generaba otro mundo de problemas. No sabía de qué me estaba hablando. Solo pude respirar y respirar. Después de tanto disparate en el día, lo único que podía hacer en ese momento era dormir, para que mis sueños respondieran mis preguntas. Pero no podía dormir el lugar era muy incomodo, todavía padecía dolor en mis costillas y aun peor mi mente no me dejaba en paz. Después de unas vueltas en la cama, escuche abrirse la puerta y que alguien entro a la habitación, por lo que me volví a ver quién era. Cuando pude voltearme a ver era una mujer baja, un tanto morena, de pelo de castaño-rubio un poco corto con una gran pava que tapaba un ojo. Tenía un gran busto y cadera por lo que se veía un tanto regordeta pero no se veía para nada mal. Pero lo que reluce es su cara, es perfecta, era aun mucho más hermosa que Kristel (me siento raro de ya decir su nombre), en esa perfección angelical de cara se enmarcaban dos ojos cafés, que con solo verlos haría cualquier orden que me diera. -Veo que ya te has despertado, fue un fuerte golpe lo que te llevaste. Rita generalmente no se pone en esas acciones con solo la mirada aturde a las personas- Decía esto mientras escribía y leía en unas hojas que parecían un expediente. Su maravillosa cara no presentaba ningún rasgo de expresión o sentimiento. Tan solo era una mirada fría, bella, sin alma. Lo cual me dejo perplejo de tan extrema beldad. -¿Quién es usted?- Fue lo único que pude balbucear en ese momento. - Si, disculpa yo soy Alexa, la enfermera. Nada más vengo a darte la última dosis para que mañana ya puedas ir a clases. Esta vez ya que estas consiente, solo te dolerá un poco.- fue igual que antes, lo dijo con la faz de ángel sin emoción, pero terminó su discurso de espaldas a mí. Se coloco unos guantes y un estilo de delantal, sobre su ya bata blanca. Se acerco a mí y en cuestión de segundos, inmovilizo mis brazos y mi torso con solo uno de sus brazos. Era imposible moverme. Su otro brazo estaba libre, y me daba miedo que podía ser con él. Sin embargo, lo que me aterro fueron sus ojos. Aquel color café se había disipado. Eran rojos y su deseo de sangre era increíble con solo una ojeada que le di. Además su color de piel cambio drásticamente a un pálido morgue. -¿Qué hace? ¿Qué me va hacer? ¡Suélteme!- solo eso pude gritar -Shh, shh… - su dedo índice esta en sus labios, y por primera vez su cara poseía sentimiento. Era de éxtasis con un tanto de seducción- Solo deja el pánico y disfruta, como lo haré yo.
Su segunda mano entro a escena. Me tomó por mis parados, de tal manera que sus ojos quedaron frente a frente a los míos. Su mano era espeluznante fría, dolía con solo el contacto. Pero aun así, sus ojos eran mágicos toda preocupación o miedo que pude tener se fue en ese momento. Solo quería verla y embriagarme del deseo de sangre de esos ojos. Después del minuto más perfecto de mi vida sentí un gran dolor en mi garganta lo que hizo que perdiera mi aliento y mi memoria después de ese segundo. Sin saber cuánto tiempo….
Esto no es un colegio, es un manicomio y ya de verdad me estaba volviendo loco. No sé qué hora es, ni que pasó pero, cuando desperté vi el mismo techo que la última vez. No me interesa que paso, ni como sigo vivo, pero tengo, más que eso debo huir de aquí lo antes posible. Me levante lo más veloz posible y comencé a buscar mi ropa, ya que no iba salir con una bata de hospital, que descubría la mitad de mi cuerpo al aire. Luego de registrarlo, me di cuenta que el cuarto era realmente grande de lo que parecía. Cuando ya encontré mis tenis sobre la silla del pequeño escritorio, donde Kristel estuvo sentada. Vi que a la par de los ruedas de la silla estaba un uniforme caído, pero bien doblado y aplanchado. Cuando lo noté era de mi talla, entonces no pensé más y me lo encarame para poder huir. El lugar no tenia ventanas ni varias puertas, la única salida era esa puerta de al frente. Pero no conocía que había más allá, era una estupidez huir para volver a caer a manos de alguien que estuviera vigilando afuera. O que me estén vigilando y/o leyendo mi mente y solo esperan que salga para que me quiebren y desangren. Después de pensar tanta basura, me di cuenta que si necesitaría un loquero después de esto. No obstante, no podía ser ya más cobarde y no ganaba nada si me quedaba ahí. Entonces debía crear un plan, me senté en la silla y la corrí para que quedara a la par del escritorio. Mientras analizaba lo que podía hacer para salir ahí, sin pensar mucho, para que no me ganara el terror de que me volvieran a casi matar o de que vieran mis pensamientos. Mientras veía fijamente el escritorio y analizaba todos los objetos que había ahí (que alguno debía servir de arma), pude distinguir un folder con unas hojas que parecían conocidas. Cuando las tomé me di cuenta que eran un tipo de historial médico mío. Las primeras hojas estaban a máquina; decían cosas como cuantas veces me he quebrado o las oportunidades que me han operado. También cosas generales como mi tipo de sangre y mis vacunas. En el listado de estas últimas citaban cientos de tipos. De las cuales solo tenía unas 15. Eso me extraño porque siempre he estado al día, ya que pienso entre más enfermedades muertas tenga en mi cuerpo mejor van a ser mis defensas. Cuando me di cuenta de cuáles eran las otras; volvieron a resurgir las dudas sobrenaturales. Entre algunas estaban: -Rabia inglesa, antidemoniaca, antiangelical, limpieza de células, luz anti rumana entre las primeras que se mencionaban. Después leer eso quise seguir leyendo pero no podía. El resto estaba a mano y con una letra horrible y muy extraña. Yo he estado acostumbrado a leer letra de doctor, porque mi tío lo era, y él me ayuda a estudiar siempre que lo ocupara. Pero esa letra no era normal, más que eso, lo que estaba escrito ahí no estaba en español. Al final habían unas radiografías cuando las puse contra la luz del bombillo, vi que las quebraduras que tuve eran muy significativas. Inmediatamente me acorde de mis costillas y me las toque. Ya no me dolían. En seguida pensé que desde hace bastante rato me podía mover libremente sin ningún dolor. No quise seguir leyendo ese estúpido expediente y me levante de la silla dispuesto a salir corriendo sin que nadie me pudiera agarrar. En el instante que me ponía de pie la puerta se abrió de golpe. El estallido de la puerta abriéndose y una estruendosa voz inundaron la antes silenciosa habitación. -¡Buenos días!, es hora de levantarse- Dentro del marco de la puerta, solo se veían unos pantalones largos beige claro y la parte inferior de una túnica amplia del mismo color con líneas alrededor moradas también claras. Se veía muy delicado y fino. Con todo esto contrastaban 2 manos, una tomando el pomo exterior y la otra a la par de la pierna; totalmente negras casi llegando a un azul oscuro, grande y fuertes. Solo se podía observar esto, ni la parte superior de su pecho ni su cabeza calzaban por la puerta. Mi reacción fue saltar sobre la cama, y solo ver qué era eso que estaba ahí a fuera. Posteriormente de un tiempo prudencial de silencio, el “sujeto” que estaba afuera decidió entrar. Un gran afro entro primero, seguido de una gran cabeza y un torso ancho. Era increíblemente alto, tan solo con decir que debía encorvarse para poder estar dentro del cuarto. Debía medir más de 2.20 metros ya que el techo era relativamente alto. Después de enderezarse un poco, casi nada, me volvió a ver a la cama. Tenía unos grandes ojos verdes, que se veía raro con su tez y fisionomía, Yo sentado en posición fetal sobre la cama tan solo podía ver que iba a hacer ese gigante de mí. Luego de que me vio, se echo a reír, con una risa picara y sincera que denotaba mucha confianza, y salió del cuarto. Se volvió a erguir a fuera. Nuevamente se volvió a escuchar su voz de trueno. -Sal ya que estás vestido, quiero charlar un poco contigo. No tengas miedo- Soltó una gran carcajada y siguió hablando con ella- Te explicare todo Salí ya sin pensar si me iban a matar o no. Me estaban ofreciendo lo que tanto quiero. Respuestas. Ya estando fuera del cuarto, noté que fuera de este había una gran oficina. Que conectaba con otras habitaciones. En el centro de esta oficina había un escritorio circular. En medio de este estaba la pseudollamada vampira que me dejo noqueado. El señor alto hablaba con la disque enfermera. Yo estaba arrecostado a la puerta de la habitación, un tanto lejos de ellos, así que no escuchaba lo que hablaban. Desde ahí solo podía odiar y amar de lejos a Alexa. Pudo casi matarme pero no dejaba ser perfecta. El enorme negro me hizo una seña para que lo siguiera y saliéramos lugar. Ya estando afuera de ese recinto pude volver a ver la luz de sol. Me dolía un tanto la vista, llevaba por lo menos 24 dormido dentro de ese cubito. Yo ya estaba afuera y aquel hombre no salía. Tratando de acostumbrarme otra vez a la luz, me puse a ver al horizonte, a ver que podía divisar. Veía todo de otros colores. Pero en si el paisaje que había era bonito. Había una fuente adelante, rodeado de zacate exageradamente verde. Unas esculturas de mármol y arbustos terminaban de decorar el lugar. En otros momentos lo criticaría como gastos excesivos en estupideces burguesas, pero ahora teniendo en mente que es un manicomio pensé que todas estas cosas pueden relajarlos como lo hacían conmigo en ese momento. Me senté al borde del paseadillo para ver de cerca la fuente. Cuando de un momento a otro escuche un leve susurro dentro de mi oído. Volví a mi cara hacia todo lugar para ver de dónde venía, pero sin ningún resultado. La voz era como un rezo se repetía una y otra vez con las mismas palabras. Aun así, el gran problema es que no sé de donde venia esa voz, además nunca la había escuchado antes. Ni siquiera con las nuevas “amistades”. Esta voz era de hombre pero muy dulce y suave, o de una mujer un tanto ronca. En ese momento estaba muy asustado. No sabía que era, de donde venia. Cada vez la voz se hacía más cercana. MI corazón cada vez latía más rápido. Hasta el punto que paró de golpe. Un leve pero pesado golpe impacto mi espalda. No quería saber que era. Deje de escuchar la voz. La leve brisa que transcurría por ahí desapareció. La luz de sol en ese momento se disminuyo. Estuve a punto de colapsar en ese momento. Hasta que escuche esa voz. -Levántate, hay mucho camino que recorrer – Esa voz dura y gruesa, del hombre que estaba esperando devolví mi alma a mi cuerpo. Después de un inmenso respiro siguió hablando -Te vez muy pálido, debes comer algo- Comenzó a registrar sus bolsas del pantalón, que estaban debajo de su enorme camisa. Luego de unos segundos, de mover sus manos en los salveques portátiles que deberían ser sus bolsillos de su pantalón, saco una fruta rojiza anaranjada. De primera mirada entre sus manos parecía un mango, pero cuando me lo arrojo era como una sandia pequeña. Era sumamente pesada. De vista era suculenta, de contextura algo delicada pero áspera, lo que mataba las ganas de morderla era su olor. Era repugnante. Su hedor era como chinche, como animal muerto. Sin embargo la sensación que me transmitía desde mis manos al resto de mi cuerpo era deliciosa, algo extasiante. No tengo palabras para describir el sentimiento tan delicado pero tan duro que sentía mis nervios, tal vez algo más adentro, tal vez el receptor era mi alma. Además tenía mucha hambre, pero dude, por desconfianza y asco. -Comételo rápido, con todo y cascara. Es un cuolo eléctrico te caerá muy bien- sus labios se movían muy lento por lo que no se entendía que decía. -¿Un qué? – Mi expresión era de desagrado, tras del terrible olor el nombre no era de dar mucha seguridad. Junte toda mi valentía para darle el primer pequeño mordisco, cuando sentí un fuerte y gran empujón en mi nuca. Lo que debería haber comenzado como un pellizco bucal, término en una atragantazón en la que me pude ahogar. Dejando esto de lado la sensación en mi boca y en el resto de mi cara era algo muy extraño, muy diferente a lo que había sentido antes. El sabor, en comparación con el olor era horrible; al primer contacto de mi lengua con la cascara se podía saborear un mar de dulce, de hecho era sumamente empalagoso. Era como tomar una taza de azúcar y comérsela de un solo bocado. De segundo impacto era la fruta; al comienzo del bocado era arenoso con una cantidad considerable de pelitos muy parecidos a los del mango pero en mayor abundancia. Para llegar al clavo debo decir que lo que de verdad se sentía era su sabor increíblemente picante, ardía todo el interior de mi boca, en forma como lo hace un jalapeño mas la adormecía como lo hace un cubo de hielo. Al mismo tiempo que se creaba el bolo este se hacía más pegajoso y frio. Cuando ya lo pude tragar, lo que sentí en mi garganta será un dolor que nunca podré olvidar. Puedo jurar que tragué mil navajillas muy afiladas, porque sentía donde me rasgaba mi esófago, hasta caer como bomba de ácido en mi estomago. Lo sorprendente es que cuando se desvanecía el dolor, el alivio era celestial. Mucho más que nunca había sentido antes. Es como si, renovara todo mi sistema digestivo volviéndolo de 0 a 100 en segundos. Por otra parte lo que tocó mi cara llevaba un efecto parecido. Primero me quemó principalmente donde tenía cicatrices y espinillas. Segundos después se sentía humectado y fresco. Como una mascarilla o algo así, que se ven en los comerciales de la televisión, pero esta vez es real. Mis manos recorrieron mi cara y todas esas imperfecciones que había mencionado ya no estaban. Una leve herida en mi mejilla de un mordisco de un perro. Un leve sarpullido de espinillas en mi barbilla y por último mi nariz un tanto torcida por aprender a manejar bicicleta ya estaban arregladas. Tirado en el suelo tocando mi cabeza y estomago, mientras crecía el dolor y las ganas de comer más de aquello que me habían dado. Después de los primeros minutos de calambres y reconstrucciones (imaginarias o reales, pero en si un alivio delicioso) tirado en el suelo, me pude sentar y volver a buscar la fruta para terminarla por completa. La segunda, tercera, cuarta y hasta el último mordisco supo diferente a ese inicial saboreo. Es sabor era ácido como treinta limones pero muy refrescante, aunque siempre conservaba su contextura un tanto desagradable. El señor estaba arrecostado a la pared un tanto encorvado y con los pies flexionados para no golpear la cabeza con el techo; con lo que había podido ver, todas las instalaciones no estaban hechas para personas de su altura. Se erguió lo más que pudo, dio varios pasos se acerco a mí y comenzó a hablar después de unos minutos de silencio viéndome comer. -Vamos a hablar ya- Dio un leve respiro y dio una leve sonrisa- Pero primero probemos algo. Levantáte rápido Mientras yo me levantaba del suelo, muy vivazmente por cierto, él se acercaba hacia mí. Hasta arrinconarme contra una columna cercana. Su presencia era imponente, con solo tenerlo en frente las posibilidades de escapar eran nulas. Teniéndolo a pocos centímetros su aliento y su saliva, impactaban mi cara de arriba hacia abajo mientras conversaba. -No pienses mal- me tomo una mano y con su otra mano frotaba mi estomago- Cuando sientas caliente el estomago gritas -¿Qué putas está haciendo?- trate de moverme pero era imposible- ¡Auxilio¡, ¡Auxilio¡, ¡Auxilio¡- comencé a gritar lo mas que pude a todo galillo. - Te dije que no mal pensaras- Tensó a un más su brazo y frotaba mucho más fuerte mi estomago La fricción crecía cada vez más, pero la sensación de aumento de temperatura no era en mi piel, donde era el contacto, sino dentro de mi estomago. Un cosquilleo broto de todo mi cuerpo y mis ojos se nublaron. Vi todo moverse extraordinariamente rápido, en otras palabras no vi nada. Solo sentí un fuerte golpe en mi trasero y estar todo empapado. No sé cómo pero debí caer en la fuente que antes estaba viendo; lo comprobé cuando me pude levantar y ver que así era. El hombre negro estaba a unos 8 o 10 metros lo veía y lo escuchaba con una gran carcajada mientras se tomaba su barriga. Ahora su voz se podía escuchar a kilómetros (más fuerte que nunca, tuve que taparme los oídos porque me alteraba y me dolía): -Debiste gritar se hubiera visto más gracioso- siempre con su jolgorio Su mofa me enojo un poco pero en estos momentos quería que se callara y saber cómo llegue hasta ahí. Aunque no dudo que sea fuerte (para nada lo dudo) jamás lo seria para tirarme tan lejos o por lo menos con tanta fuerza. Mientras me revisaba que no hubiera dejado ninguna parte de mi cuerpo en el camino me di cuenta que mi camisa y pantalón estaban despedazados y sin arreglo alguno y que si esta ropa tenía otro dueño debía pagársela y si era mía no iba a tener más uniformes que usar. Dos puestas, dos destrucciones. Cuando volví a levantar la mirada vi que no solo la mega voz ensordecedora, el salto/empuje de 10 metros con fuerza sobrehumana (que todavía no se qué paso) atentaban a las leyes naturales. Las estatuas hermosas que antes había visto ya no estaban tan completas y bellas como la primera vez que las vi. Mi vista seguía recorriendo el lugar, y eran más los desastres aparte de lo que había visto. El suelo con el verde y corto zacate fue arrancado de raíz, los pilares que sostenían el techo, uno ya no estaba y el otro le faltaba muy poco para desaparecer. Además no había visto que la fuente en la que estaba también había sufrido daños. La ninfa con la jícara por donde salía el agua de la fuente estaba intacta, y fue lo que más recibió mi impacto. Por ultimo uno de los lados se había quebrado y por allí salía agua, sin embargo el nivel era el mismo no disminuyo para nada. Ya para salir, moví mi cabeza para secarme un poco el pelo y sacarme un poco el agua de los oídos. Di varios pasos para salir pero seguía sacudiéndome el agua, pero antes de salir volví a escuchar esa voz que había escuchado antes. Esta vez era mucho más fuerte y mucho más chillona, pero era el mismo tipo de rezo que antes había oído. Se escuchaba como si estuviera a atrás o adelante o a un lado, no había forma de reconocer, era como un gran eco. El impulso que traía para salir se paró cuando comenzó este ruido. Empezó una intriga muy grande dentro de mí, tenía que saber de dónde venía. Y aunque no era la gran cosa, me sentía un tanto protegido estando el cuida locos al frente, por lo que comencé a buscar. Cerré los ojos para ver si podía identificar de donde venia, mas en el mismo momento que los cerré deje de escuchar todo el resto y el ruido se había convertido en una hermosa melodía gregoriana. Pero de la misma forma no supe de donde venia el sonido, por lo que abrí los ojos, lo cual fue mala idea. Lo primero que vieron mis ojos fue agua y con esto se desataron todos los sentimientos adjuntos. Miedo, dolor, ahogamiento, instinto de supervivencia y como siempre miles de dudas rondaban más mi cabeza. Estaba introducido en medio de un océano y no sabía cómo putas llegue ahí. La primera forma de que mi cuerpo reacciono fue tratar de nadar para poder salir, pero era imposible mi cuerpo pesaba más de lo normal. El aire se iba acabando y la salida cada vez se hacía más lejana; vi hacia abajo para ver que tan fondo era, no tenía, solo observaba una profunda oscuridad, pero eso era imposible la fuente no tenía ni 20 centímetros. Empecé a agitar el cuerpo para darme el último impulso e inmediatamente vi algo que me sostenía el pie. Fue muy borroso pero sé que eso era lo que me mantenía hundiendo. Así que sacudí la pierna lo máximo que pude antes de ahogarme, y entre más turbulenta se volvía mejor se veía la silueta de una mano y una cara. El shock de ver esa imagen no natural, además sumándole la situación fue demasiado para mi mente; mis ojos se fueron cerrando y el agua entraba por mi boca y nariz. La nada era cercana, siendo tan estúpido que el último respiro fuera un bocado de agua. En mis últimos momentos solo sentía que algo recorría mi pierna con una gran fuerza y que el agua se movía en su totalidad como si estuviera en un maremoto, pero el canto de antes regreso y era un perfecto arrullo para esos momentos. Y en medio de esos segundos de trance un fuerte golpe impacto mi hombro y el agua comenzó a moverse de manera descendente. Salí disparado del agua como si fuera una trucha atrapada por un fuerte anzuelo, que en este caso el anzuelo venía siendo el brazo del gran hombre. Él inmediatamente golpeo mi estomago con su mano y un extraño calor invadió todo mi cuerpo y comencé a vomitar agua como si fuera una catarata. Las risas fueron las que inundaron a él después de salir de ese océano sin sentido. Acostado en el suelo mi cuerpo me dolía y ese calor que había sentido antes me recuperaba del miedo y del dolor sofocante. Apenas volví a abrir los ojos veía dos siluetas. |
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|  | | Ryuzaki Kiri Jounin



Experiencia: Cantidad de envíos: 712 Fecha de inscripción: 25/07/2010 Edad: 13 Localización: villa oculta de la nube Empleo /Ocio: Jounnin de la nube Humor: de los mejores
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 4:03 pm | |
| jajaj muy bueno te doy un oscar amigo ejjeje me encanto si te tuviera que calizicar de 0 a 10, te doy ummm un 9 por ser tan largo (no me gusta leer,para ser sincero lo odio)
jeje es broma te doy un 10 |
|  | | Stark Estudiante



Experiencia: Cantidad de envíos: 871 Fecha de inscripción: 04/07/2010 Edad: 17 Localización: Argentina Empleo /Ocio: COSPLAYER Humor: :D
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 4:36 pm | |
| Wow eres muy bueno gintoky jeje,deberias de escribir series de anime XD,yo y unos amigos abamos inventado una pero nunca llego a nada porque a ninguno le gustaba como iba quedando XD |
|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 7:58 pm | |
| jeje gracias muchachos .... espero que mas gente con tiempo lo pueda la leer y que me digan que hay malo y bueno para ir mejorando..... XD y en cuanto a que me dedique a hacer anime... soy mal dibujante XDy para ser mangaka hay que ser escritor y dibujante XP preferiría hacer pelis jeje |
|  | | Stark Estudiante



Experiencia: Cantidad de envíos: 871 Fecha de inscripción: 04/07/2010 Edad: 17 Localización: Argentina Empleo /Ocio: COSPLAYER Humor: :D
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 8:13 pm | |
| Jajaja pero primero debes tener la historia XD |
|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 8:19 pm | |
| ese no es problema escribir como idiota no me cuesta XD ademas en mente tengo el el final y hasta la secuela de esta historia XD... Kristel la va interpretar Megan fox.... y Alexa hillary duff un poquito mas gordita XD y Ariel seria el tipo idiota hermano de selena gomez en el programa de disney de magos XD |
|  | | Law Hatake Líder Mezame



Experiencia: Cantidad de envíos: 1314 Fecha de inscripción: 27/03/2010 Edad: 18 Localización: Atras de ti. Empleo /Ocio: Lider Mezame Humor: ^^
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Nov 03, 2010 11:11 pm | |
| Jeje amigo Gintoki, desde que comence la universidad paso 1hra 30min en trafico asi que decidi imprimirlo y leer un poco cuandoto estava en cada carro xD y pues lo termine 10min antes de llegar y quede con ganas de mas, estuvo exelente.! te felicito, ojala pongas lo que le sigue por que quede con curiosidad.! si ya lo tienes y lo pones mejor asi lo leo mañana en el mismo trayecto de hoy ^^ |
|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Jue Nov 04, 2010 1:24 am | |
| WOw lo imprimiste .. muchas gracias por tu tiempo... y por los de todos los que sean pasado y leído.... si lo hubiera terminado hace años ya seria famoso! idiotas de mis compas -.- Bueno Law he estado buscando el resto y no lo he encontrado pero se que aparecerá.... Sino lo tengo muy en mente lo que pasaba XD En serio gracias... y si ponen sugerencias para mejorar mil veces mejor.... XD |
|  | | Stark Estudiante



Experiencia: Cantidad de envíos: 871 Fecha de inscripción: 04/07/2010 Edad: 17 Localización: Argentina Empleo /Ocio: COSPLAYER Humor: :D
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 | Tema: Re: rEalidad...? Jue Nov 04, 2010 7:43 pm | |
| Mi sujerencia,no abandones esto ^^ |
|  | | Neko_Uchiha Chunin



Experiencia: Cantidad de envíos: 760 Fecha de inscripción: 12/09/2010
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 | Tema: Re: rEalidad...? Vie Nov 05, 2010 12:30 am | |
| Gintoki , te odio , yo e escrito un millon de historias , publicadas en todas partes , y alabadas por montones , pero esta me supero un monton , has añadido y modificado tanto que al ver a un vampiro y que lee pensamientos puedo no ver a Edward Cullen en mi mente , es fantastica , deberias seguir con esto , y encuentra el resto de la historia aunque te pases dias sin aparecer y tengas que viajar a la china
desde hoy te has vuelto mi mayor enemigo , me superaste en lo que me creia el mejor...
te doy un 9 , te daria un 10 pero ninguna historia esta completa si no esta Neko Uchiha en ella XD
PD:es broma te doy un 10 |
|  | | Law Hatake Líder Mezame



Experiencia: Cantidad de envíos: 1314 Fecha de inscripción: 27/03/2010 Edad: 18 Localización: Atras de ti. Empleo /Ocio: Lider Mezame Humor: ^^
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 | Tema: Re: rEalidad...? Dom Nov 28, 2010 12:55 pm | |
| Gintoki que ha pasado con la tercera parte o lo que falta, no me digas que nos dejaras con la historia incompleta x[ |
|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Dom Nov 28, 2010 1:41 pm | |
| e buscado por cielo mar tierra y no he encontrado nada... pero me acuerdo lo que seguía ahora mas tarde me pongo a escribir las dos paginas que faltaban para este capitulo. Y que mas o menos se entiendan muchas cosas XD
y principalmente para que en el segundo capitulo entre Selena (La luz nocturna) XP que es la segunda protagonista... Ya me dieron otra vez ganas de escribir ... tal vez hasta me quede mejor que como lo tenia... así que para hoy/mañana estarían esas dos paginas para desenlazar lo anterior.... |
|  | | Stark Estudiante



Experiencia: Cantidad de envíos: 871 Fecha de inscripción: 04/07/2010 Edad: 17 Localización: Argentina Empleo /Ocio: COSPLAYER Humor: :D
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 | Tema: Re: rEalidad...? Dom Nov 28, 2010 6:53 pm | |
| Wii,alfin la otra parte XD |
|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Miér Dic 01, 2010 5:15 pm | |
| e aqui como termina la primera parte XD : | Spoiler: | | | Las risas fueron las que inundaron al lugar después de salir de ese océano sin sentido. Acostado en el suelo mi cuerpo me dolía y ese calor que había sentido antes me recuperaba del miedo y del dolor sofocante. Apenas volví a abrir los ojos puede ver dos siluetas. Una se me hacía ya conocida ya que era muy grande y corpulenta lo cual lo asocie al negro de antes, pero la otra silueta era muy delgada y pequeña. Pensé en Alexa pero su contextura no era en nada parecida. Seguí tirado en el suelo y escuche a lo lejos lo que parecía una conversación entre amigos de la vida -Ade siempre quitando la diversión solo cuando te conviene- decía una voz masculina pero un tanto afeminada -Eres nuevo y ni siquiera lo conoces ¿cómo se te ocurrió hacer eso?- una voz que seria imposible de no reconocer por ser tan dura -Esparce su energía por doquier ¿quién no se ha enterado de que es una sanguijuela? Por algo lo tome del pie para que pudiera sentir la mía. Pensé que le iba a gustar jugar un poco en el agua, además fue tu culpa enviarlo a mis dominios- hablaba mucho más rápido pero manteniendo esa voz y tonalidad unisex -Eres un simple estudiante igual que él- reía con su voz de trueno como antes –no tienes dominós- Un leve silencio se apodero del lugar, pero los rezos que estaban antes se volvieron a escuchar. Ya con mi cuerpo una tanto recuperado trate de levantarme. Un par de manos esqueléticas tomaron mi pecho y una mano, por lo que se me hizo más fácil levantarme. Aunque siempre un tanto mareado volví a ver quién era el que me había recogido. De primera impresión me sorprendió lo albino que era este sujeto, era un blanco excesivo (no rosado como son algunos albinos, si no blanco) que podía encandilar. Su pecho y brazos estaban descubiertos y un pequeño short cubría un poco sus escuálidas piernas, por lo que el descomunal color blanco era evidente. Pero tres cosas eran extrañas en su combinación de su cuerpo. La primera su ojos cafés oscuros muy grandes que con solo verlos daban una serenidad muy extraña, por lo que le quite la mirada y seguí viendo su segunda cualidad resaltada, su largo cabello rubio casi blanco. Era muy extraño ya que si no fuera porque estaba sin camisa y era completamente plano juraría que era una mujer. Y lo que más me extrañaba de su cuerpo eran unos tatuajes azules con símbolos de líneas que parecían ríos pero a su vez formaban formas como de alas y otros que parecían hojas que salían de esas mismas líneas que rodeaban toda su espalda y parte de sus brazos. -Perdona no sabía que aun eres un casihu- reía con ese tono hermafrodita que había escuchado antes –Me llamo Uma Tassone, soy argentino y me ha gustado bastante tu país- Esa leve presentación explicaba muchas cosas, con solo decir que era argentino se rescataba que era un hombre y quitaba mi duda de que si era realmente plana y sin tabúes, y el acento medio cantado que poseía. -Aquí no hay límites ni nacionalidades manténganse eso en mente- decía un tanto enojado el gran tipo delante de nosotros -Bueno, bueno. Aunque Ade me gustaría saber de dónde venias –con la misma sonrisa extraña hablaba Ellos siguieron hablando. Honestamente esa sonrisa y que me tuviera a agarrado me comenzó a molestar. Por lo que cuando me pude medio mantener en pie. Lo empuje e impulsivamente comencé a gritar -¿Quienes son ustedes? ¿Qué es este lugar? ¿Por qué estoy aquí?- grite a lo que más pude con ira, rencor y exaltadamente El tipo argentino comenzó a reír burlescamente señalándome, por lo que con ese destello de energía con la que había hablado reaccione. Me lance hacia él con un gran impulso para golpearlo con mi puño en su cara. Pero al estar mi mano en el contacto con su cara, no sentí ese recibimiento solido que se hace cuando se golpea, si no el contacto fue algo inestable. El tacto fue muy parecido como cuando se entra de zambullida a una piscina o el golpe de una catarata en el cuerpo. Mi cuerpo siguió directo hasta caer en el suelo, lo había traspasado, no sé cómo pero así fue. -¿Me atacas como un simple humano? Pero no por el golpe si no por lo impulsivo y estúpido- el albino hablaba riendo, pero no del mismo lugar si no a la par del gran hombre, un perfecto ying yang. -te prometí respuestas, vamos camina- extendía su gigantesca mano hacia mi
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|  | | Gintoki Suzumiya Sanin



Experiencia: Cantidad de envíos: 1399 Fecha de inscripción: 16/07/2010 Edad: 18 Localización: Costa Rica Empleo /Ocio: lo q haya Humor: XD
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 | Tema: Re: rEalidad...? Mar Dic 06, 2011 2:13 am | |
| Asi quedaba el primer capitulo: | Spoiler: | | | No sé si has escuchado de Costa Rica. Pero si los has hecho, me imagino que sería algo así: “belleza natural” o “tierra pacífica”. Pues, son tan solo eslogan de las campañas publicitarias del ministerio de turismo. Es la misma corrupción, asaltos, asesinatos, drogadicción, contaminación que otros países famosos; claro en menor cantidad por ser menos población pero al final y al cabo es lo mismo. Pero, en los que diferenciamos, que es lo que en la actualidad cuenta, es en la cantidad de dinero. Somos un país pobre comparados con países gigantescos como USA, Inglaterra o Japón. Por lo que estos y otros países se dan la jactancia de llevarse lo mejor de todo, sea lo que sea, autos, comida, tecnología a hasta las buenas e increíbles historias. Hasta ahora. Bueno después de un poco de palabrería, es hora de presentarme. Mi nombre es Ariel Rodríguez. Un nombre común para alguien común como yo o por lo menos eso me dicen. Odio vivir en Costa Rica, pero amo ser tico no lo cambiaría por nada, es una de las ironías que rigen mi vida. El segundo hijo de un matrimonio fallido, algo que se ve “normal” en la actualidad. Vivo solo con mi mamá, pero no la veo mucho ya que es profesora en una escuela de la capital y en la noche da clase en una universidad; mi hermano me lleva algunos años y no se sentía muy cómodo viviendo con nosotros por lo que se mudo hace un par de años, aun muy joven, pero creo que se fue donde algún amigo o algún familiar de Limón. Por último mi padre nunca lo conocí, siempre he dicho que no, pero toda mi vida quise saber quién es. En general mi vida es algo típica de un joven de mi edad, en este manchado presente. En fin, tengo 16 años y por culpa de que a mi madre y el trabajo en San José, tuve que irme de mi antiguo colegio. Relativamente no me dolió dejarlo, ya que soy de las personas que piensa que las cosas no pasan por casualidad. Además, aquí ir de una provincia a otra no es algo de otro mundo, son tan solo minutos en autobús, por lo que ver a mis antiguos amigos no iba a hacer problema. También añadiéndole que soy de la gente que habla hasta con la sombra y sé de bastantes temas, sino los sé los invento, entonces hacer nuevos no era mi preocupación. Y principalmente no deje ningún amor perdido en Alajuela, entonces no había nada que me atara. Ya que todo está relativamente explicado, comenzaré a unir un tanto la historia. El colegio en el que iba entrar era mucho más pequeño, que en el que estaba. Con solo decir que los sétimos años en mi colegio de procedencia eran 19 secciones y en este solo 2. Hasta en ese momento me incomodó el cambio de institución, ya que este “nuevo” era de educación privado. Mi madre al entrar en el gran y perfecto portón de mármol en nuestro pequeño Toyota, tuvo que mover su boca. Sobraban las palabras para decirlo, pero lo dijo en son de burla, con una sonrisa de oreja a oreja, para reafirmarlo.”Es un colegio de Fascistas”. Ella bien sabia que odiaba ese tipo de lugares, porque fomentaban la burguesía y el pedantismo que tanto repugnó, y esa broma era tan solo para restregármelo en la cara. Ya estando ahí no había vuelta atrás, con berrinches y malas caras (que las hice), no cambiaria mucho e igual no habría forma de cómo escaparse. Y como lo había dicho, nada resulta por casualidad todo tiene su razón de ser. Aunque ya me había pasado por la mente que era un colegio de esa índole, ningún centro de educación se ponía en las ridiculeces como las que se habían puesto ahí. Tres exámenes de sangre, dos de medicina general (que terminaron como con 8 especialistas encima, en cada cita) un examen físico de rendimiento, uno de IQ y por ultimo una tomografía y supervivencia. Nunca entendí por que la ultima pero siempre tuve la curiosidad de cómo era y que se sentía, así que no puse reproche. Ahora que lo veo así, fui muy estúpido en no relacionarlo todo. Pero cada examen me daba la satisfacción (aunque no soy para nada competitivo) de que soy mejor que otros, ya que en cada prueba se iba rezagando mucha gente. Entonces lo hice más por competencia que por entrar a esta asociación solidarista de millonarios. Ya estando en el lugar y pasando por las calles internas me resigne a que este y el futuro año iba a pasarlo ahí. Llegando al parqueo mi mamá se bajo del auto para terminar de arreglar los últimos papeles de inscripción, no quise bajar prefería estar en un campo seguro y no contaminarme de esos gérmenes del dólar. Me recline en la silla del auto para descansar y pensar un poco pero el calor era increíblemente sofocante así que decidí tomar aire y darle una ojeada al lugar, para ver si podía ver algo bueno a este instituto burgués. Por lo menos al principio me gusto el uniforme. Era una camisa de algodón de manga corta amarilla y los hombres usábamos camisa azul por debajo de esta. Con pantalón negro y los zapatos podían ser de cualquier tipo y color. Mientras iba caminando me interrogaban dos cosas: la primera lo increíblemente grande que era ese colegio para tan poca gente, miraba hacia cualquier dirección y veía campos y campos de zacate, arboles y flores pulcros y perfectos; además de algunos hermosos e inmensos edificios se veían a lo lejos, es impresionante nunca hubiera pensado que existía esto en el país. Lo segundo que me atormentaba la cabeza era el completo silencio que reinaba ahí. Pero no me sorprendía lo último, ya me lo suponía que eran más “educados” que mis viejos compañeros, y asimismo eran menos de 300 estudiantes, en este inmenso lugar, de los 1800 que eran en el otro. Ya había pasado las 2 inmensas y gloriosas canchas de futbol, una de baseball, la piscina olímpica, un gimnasio impresionante, inmenso que podía tener más capacidad que cualquier estadio de futbol del país y con una arquitectura muy moderna aunque se podía ver que en detalle y materiales muy rudimentarios. Cuando vi todo esto me dio ira al ver que ellos tenían esos lujos y otros apenas podían estudiar, pero medio gracia que habían miles de lugares de donde irme de clases cuando me aburriera de estos chineados de la sociedad. Me estalle de la risa en el momento que vi su pista de patinaje de hielo. Me quede anonadado de ¡¡hielo!! Llevaba varios minutos caminando y el calor era sofocador, estaba rendido y de este último edificio tenía una gran sombra. Me arrecosté en la pared, debajo del gran y exótico techo, y me incliné en cuclillas. Debo recalcar el calor era abrasador, pero no tanto como en Alajuela, aunque me sofoco de verdad los 15 minutos que llevaba caminando bajo el sol. Pero lo que me mataba más era el debate mental sobre la falta de conciencia social que podían tener esta gente y que a partir de ahora yo iba a ser parte de todo esto. Sentado ahí casi llorando de risa por la ironía de vida que debían de llevar esta gente; comencé a pensar que lleva bastante tiempo y trayecto y no había visto ni aulas ni estudiantes. Pero veía a lo lejos unos edificios de varios pisos rodeados de un tenue bosque, por lo que pensé ahí seria, aun así no tenía muchas ganas de llegar ahí y menos ver a esos jovencitos. Iba a descansar un poco más, antes de regresar a donde estaba mi mamá y que me dieran el grupo de hijos de papi que iban a hacer mis compañeros desde ahora en adelante. Suspire, me iba a levantar del lugar donde estaba, hasta que sentí una ligera brisa fría al frente mío, lo cual hizo que deshiciera el plan y volví a sentarme. De la nada escuche una dulce pero sería voz que venía de un niña a la par mía, también sentada. -Hola- Con una sonrisa un tanto fingida me hablo la niña. Le puedo calcular unos 11 años, por su tamaño… - tengo 15 y al principio me gusto lo de niña pero ya vi como se voltearon las cosas. Y tengo este tamaño porque quiero. Es más fácil moverse así.- Con la misma voz dulce pero esta vez de una forma más altanera. Mi cara a debe estar estupefaciada -Si quisiste decir estúpida, sí- Cada vez más prepotente Como puede decir todo esto no he abierto la boca. ¿Por qué ahora se ríe? Sus ojos eran grandes y perfectos, además su pelo negro se movía conforme se reía. -¿Que eres un estúpido y pedófilo? ¿Y mudo? aunque creo que ya te haz dado cuenta de que no necesitas mover tu asquerosa boca-dio un leve movimiento con la mano sobre su nariz-Cómprate unas mentas - Más arrogante que las veces anteriores -Genial una niñita psíquica, ustedes los de la oligarquía lo tienen todo, aunque no me extraña lo antipática y altanera- solté una risa para romper el hielo -¿Aah? ¿De qué mierdas hablas?, es definitivo eres estúpido y pedófilo, me sigues tratando de niña- Botó un suspiro y vio hacia el cielo-, -No creo que sea posible que seré compañera de un idiota como tú- esto lo dijo como un susurro. - Perdón adolecente de metro diez, por lo menos eso explica que andes con esa camisa- lo dije con una risa de forma sarcástica- pero me pareció que me podías leerme la mente - Si eso sí, pero por eso no te decía idiota. Aunque con lo que acabas de decir lo recalco: I-D-I O-T-A. - Que hermosos van a ser estos 2 años, teniendo que soportar princesitas engreídas, hijas de papi (diciéndolo en la mente: y escuálidas)- hice a levantarme de donde esta para dejar esa amena conversación pero un fuerte golpe en la cabeza me hizo volverme a mi sitio- - Por eso te digo idiota, ¿por qué crees que estoy aquí afuera? ¡No quiero estar con esta gente! Estoy aquí igual que usted. Porque no sabía, detesto a estos niños de otro mundo, no son normales y no quiero que me etiqueten como ellos-después de este estallido de entusiasmo y de un rencor reprimido que se parecía un tanto al mío, dio un par de suspiros y volvió a hablar más tranquilamente-. Además eres un completo estúpido, para hablar. . . Y para pensar sin comentarios- Con otro suspiro esta vez de forma de resignación, encorvando sus labios y ceño. Cruzo sus brazos y los pego a su pecho, además su voz había bajado bastante de su soberbia- Un leve silencio se apodero el lugar, y en mi mente también. Pero fue interrumpido otra vez por la voz de la chica -¿Qué te hace diferente? ¿Por qué estás aquí? Vos ya sabes porque yo estoy aquí. - Estoy aquí por mi mamá y una larga historia, y diferente-con una gran sonrisa- en muuuchoss aspectos. Pero no entiendo a que te refieres con diferente.-Cerré los ojos y subí la cabeza respire profundo. Y volví a sentir esa fresca brisa- Sin abrir los ojos le dije: - Además, discúlpame, no me gusta este tipo de lugar y fui yo el que comencé a etiquetar, pero pára de analizarme o de leerme que se siente raro y habla y explícame mejor. Cuando abrí los ojos para ver a la linda y pequeña jovencita de mi lado, ya no estaba. Me puse a reír, no había entrado ni a clases y ya tenía una amiga-conocida psíquica. Honestamente al principio me sorprendí de todo esto, pero siempre he creído en cosas paranormales. Me seguí riendo solo, eternamente ha sido mi forma de escapar de todo, a partir de ese momento quise estar en ese colegio y conocer más a esa chica. Ya de regreso, mientras iba acercándome cada vez más al edificio administrativo podía ver unas siluetas afuera del salón donde mi mamá me terminaba de inscribir. Mientras más me aproximaba se me hacían más conocidas las cuatro mujeres. Una era mi mamá que me saludaba sin parar por mientras iba llegando, otra era la auxiliar administrativa llamada Doña Rata... Rita, pero se parecía ese animal. Sus facciones eran horribles, de primera impresión parecía un hombre desnutrido o tal vez una mujer maltratada por centenares de años. Aunque si se veía de frente era igual a un cyborg o un zombi, su forma de hablar, de parpadear, de gesticular cada frase era tan poco humano que me daba pánico. Estaba vestida de la forma más formal; creo yo que era para parecer un tanto humana, aunque le resultaba difícil, pero deje de verla, me ardían los ojos de tan horripileza. Las otras dos no las había visto. Una de ellas vestía el uniforme de la institución, que en las mujeres era la misma camisa que yo vestía pero con una enagua negra. Que sin exagerar le quedaba muy bien. Era muy alta, como un metro ochenta, ya que era más alta que yo. Esa camisa le queda muy tallada o su pecho iba a explotar. Por último vi su cara, un poco descarado pero cierto, al igual que su piel descubierta de sus piernas y manos, su cara era morena aunque mucho más blanca de lo normal del país. Su pelo negro intenso contrastaba con su tez, tan largo que caía hasta la mitad de su espalda. Era muy linda aunque solo enseño la mitad de su cara. De la forma como abrazaba la mujer de la par, la que sobraba, me supuse que era familiar suya. Ya a pocos metros de ellas, se me borraron de la mente y la visión las otras tres. Solo podía verla a ella era perfecta, podía olerla, escuchar sus risas, era como una película barata de romance. Hasta el punto que solo escuchaba sus risas. Cada paso me acercaba más y más a ella, hasta sentí un fuerte golpe en la cara. De estar en mi oasis imaginario, privado, pase a caer al mar de brea del hades. No sé de qué forma, en qué momento ni el porqué estaba tirado e en el suelo, pero me dolía. Era imposible, bueno técnicamente no porque ya estaba ahí pero ¿Cómo? Sin embargo era ridículamente cómico. No había visto un gran charco al frente mío, era increíblemente difícil no verlo. Cuando me levante mi camisa y pantalón era un completo desastre. En los segundos que me levantaba de aquel lodazal, creaba un plan perfecto para no quedar como un completo idiota. Me iba a levantar con una sonrisa caminar despreocupado hacia donde estaban, hacer un par de bromas, decirle un cumplido a la diosa y reír a carcajadas. Siempre con cara de galán, aunque no tuviera idea de cómo es. Me apoye en el suelo con las dos manos, sin levantar la cara en ningún momento pero aun así seguía escuchando esas risitas. Ya habiéndome apoyándome en la rodilla y un pie. Levante un tanto la mirada para ver de dónde venían esas carcajadas. La primera que medio vi fue a mi mamá era la de los aullidos estrepitosos, no me extrañaba para nada, ya que ella decía que si se burlaba bastante se me iba a pasar el ridículo. Siempre he pensado que esa hablada era tan solo un cuento para mofarse de mí. Pero igual, pensé que solo seria ella, la que se escuchaba ya que desvié un poco la mirada y vi a la mujer rata con cara seria. Eso reafirmaba mi teoría de que era un cyborg, y no me interesaba por donde se cargaba. Me levanté limpiándome la cara por lo que no vi a la princesa angelical ni a su acompañante, pero me imagine que no se reían porque no las escuchaba. Me sacudí el pelo para parecer despreocupado. Y finalmente las volví a ver. La señora acompañante me había dado la espalda. Pienso que para poder reírse a gusto. Pero ella. Ella se tapo la boca con la mano y sus ojos los escondía su hermosa pava de pelo. Di varios pasos hacia al frente sin ver hacia adelante. Levante la mirada y vi sus ojos. Otra vez sentí un fuerte golpe en mi recién desfigurada cara. Viendo y saboreando nuevamente el suelo. Me quede con cientos de dudas en la cabeza. Una de ellas era ¿cómo putas me caí otra vez? La siguiente era más un ruego. ¿Hay enfermería? Pero la más grande y dramática conllevaban esos ojos. Eran grandes y perfectos. Era la misma hechura que los de esa enana bruja que me había topado. Pero lo que me sorprendía era el color, nunca había visto un color así, un estilo de azul-lila, solo los de esa mocosa. La única diferencia era que esta modelo adolecente portaba lentes. Después de unos segundos de lamentarme del dolor de cabeza y analizar que tenía que hacerme amigo de la niñata para conocer a su hermana mayor. Cuando me disponía volverme a levantar, una delicada mano se poso delante de mi cara. Supuse que era de mi mamá ya harta de ridiculizarme, pero era muy blanca para ser ella. Por lo que pensé que era la doncellita. Y di en el clavo. Nada más la iba a tomar por educación, pero me iba a elevar por mi cuenta. En el momento que le tomé la mano, no supe cómo, pero enseguida estaba de pie, con un puño en el estomago, y su boca muy cerca de mi oído. -La “niñata”, pedófilo soy yo- Me dijo rápido y seguido. Me saco el puño y sentí un gran alivio. -Aaah? - Sonríe y sígueme el cuento Se dio media vuelta y comenzó a caminar. Se adelanto un par de pasos. Yo tenía una cara de intriga, de terror, de estúpido, no entendía nada. Pero solté una risa y comencé a caminar detrás de ella. Vamos a ver qué pasa, nada pasa por casualidad, todo es inevitable. Mi mente era un completo caos. Pero al fondo de mi, me gustaba lo que pasaba. Era como un sueño de niño donde todo lo que querías estaba delante de ti, no sabes cómo está ahí pero esta. Y no quieres que se vaya. Pero al final y al cabo es un sueño. A diferencia que en ese momento, y era lo que me asustaba, parecía real o se suponía que es real. Esa enana psíquica era ahora una reina amazónica divina. Que por cierto podía leer mis pensamientos. No se necesitaba una prueba de que si podía ver mis pensamientos, el golpe en el estomago y el susurro en el oído me bastaban por ahora. A segundos de llegar adonde mi madre y la zombi vi que no estaba la acompañante -¿Disculpen donde esta mi mamá?- Con un tono de voz dulce y relajado que no había escuchado de ella Esa pregunta explicaba quien era la acompañante. Mi mamá aun se quitaba las lágrimas de la risa de mis caídas. Reafirmando mi teoría la mujer robótica estiro el brazo señalando a lo lejos a la mujer haciendo el intento de cargar unas 5 valijas repletas. Mi mamá con solo la mirada me ordenó que la ayudara. En el momento que me acerque para ayudarla, entendí la frase “da una mano y se tomó el pie”. Eran 8 maletas, eran las 5 que llevaba y 3 más que tenia en el suelo. Todas me las hizo llevar de una vez. Con la hermosa idea de que no hiciera dos viajes. Frescamente se puso delante de mí para que la siguiera. Cada paso quedaba no era fuerza física sino por el placer de tirárselo a la vieja mandona. Al mismo tiempo tenia, debía y quería tener un favor que me diera la chica egocéntricamente celestial. Cuando llegue solo y sin ayuda, con todo el equipaje fui recibido con una estúpida broma de la señora mandona. -Tardaste mucho jovencito- Lo dijo con una sonrisa de oreja a oreja, que me daba la impresión que lo hizo a propósito -Si señora, fue con gusto, hay gente que se le olvidan los modales- nunca en mi vida había sido tan irónico y sarcástico como en ese momento (no, estoy exagerando, creo que fue cuando le eche la culpa a un perro de quebrar los vidrios de una capilla de monjas. Teniendo las piedras a la par)- Pero ¿puedo preguntar que traen aquí? ¿Es mucho, muy pesado y suave para ser libros? - es mi ropa- Dijo dulcemente la joven- ¿y la tuya? -¿Para qué ropa? dije con una gran risa. - disculpen- dijo mi mamá jalándome de la camisa Yo tan solo veía a lo lejos como se apartaba la silueta de las mujeres de donde estábamos. En mi mente me pasaban miles de ideas de por qué ella llevaba ropa al colegio. Tal vez tenia prueba de teatro y tenía mucha plata como para darle el vestuario a todos, de por si todos los burgueses arreglan las cosas dando” regalitos”. O tal vez quería ayudar a las víctimas de algún desastre natural. O tan solo rajar. Yo que sé, que harán los millonarios hoy en día. Yo en cambio tengo tan solo 3 pantalones y 6 camisas, con esos hago mil y un combinaciones. Debería decirle eso cuando me pregunto sobre mi ropa, así entendería que no puedo regalar o enseñarla. Pero el punto en confusión es porque mi mamá me lleva aparte. Ya estando fuera del rango de visión de las doñas, pero estoy seguro que no del campo de lectura mental de la minidiosa. -¿por qué me traes hasta acá?- Lo dije de una forma seria, para que me diera una respuesta seria. Pero no lo conseguí. - Tengo dos respuestas una mentira piadosa cómica o la verdad dura y cruel- nunca dejo su cara sin una sonrisa -Por favor dígame que la verdad es que va a regalar mi ropa y va comprar nueva para jugar de engreídos con plata- con un tono burlesco pero a la vez sincero -técnicamente pudo ser esa la mentira piadosa, si quieres créela- hizo un leve silencio, quito la sonrisa, dio un gran suspiro y cerró los ojos- esto es un internado, la plaza de trabajo no es en la capital, es en Panamá. Tu tío me consiguió un muy buen trabajo allá Lo dijo de una manera tan tranquila y relajada que se notaba que ya todo lo tenía premeditado. Pero era tan increíble que todo le calzara en perfección, que me dejo sin palabras. Yo siempre he pensado que soy de las personas que crea un plan o una hablada en segundos aunque este en una posición difícil. Sin embargo esta situación se salía de mis manos, no podía perder. Mi vida estaba en juego en ese momento, no quería ser ni vivir las 24 horas los 7 días de la semana con estos… estos ... estos ya no tengo sinónimos para estas personas que están fuera de todo rango de la sociedad. En fin no lo soportaría, aunque me gustaría conocer a la enana o a la preciosura, o tal vez resolver el misterio que si ambas son la misma. En sí, no podía permitir que pasara eso tendría que poner todo al fuego. -¿Cómo es posible que me dejes abandonado? ¿Somos tú y yo una familia? ¿Por qué quieres separarla? ¿Hice algo malo? ¡No vuelvo a echarles el cuento a tus hermosas estudiantes, no quemo el gato del vecino por gusto, no sé, prometo lo que sea! ¡Te lo juro hago una intifada aquí y tendrás que pagar por los daños!- Tenia que abarcar todos los aspectos desde los sentimentales hasta los económicos. Tenía que darme tiempo de pensar en algo grande para poder escabullirme, pero creo que mi cara me delataba. El deseo por saber que era aquel misterio sobre las señoritas me mataba. -Esas confesiones aclaran muchas cosas. Este colegio es el mejor de Latinoamérica. No quiero que desaproveches la oportunidad. Además con lo que llevas visto no estás muy enojado- me lo dijo cuando abría los ojos, además del tono sarcástico que lo acompañado me dejo totalmente callado- Por favor compórtate, esta experiencia te hará crecer mucho- se rio y comenzó a caminar y hablar al mismo tiempo dándome la espalda-No tengas miedo a nada, y como tú dices no existe la casualidad, o algo así. Tú estás hecho para esto. Cuando paso por donde estaban las demás se despidió y siguió caminando sin voltear atrás. La pude volver a ver. Lo que me hizo reaccionar que porque me dijo eso y donde estaba mi ropa, que iba a necesitar para este cochino internado. Pensaba y pensaba nada calzaba. En el tiempo que lo analizaba y terminaba de salir del shock que estaba en ese momento, ella ya se había montado en el carro y ya se estaba perdiéndolo de mi rango de visión por lo que decidí correr para alcanzarla y preguntarle que me quiso decir y que solo tenía esta camisa para los meses que estuviera ahí. Ya que estábamos relativamente lejos de las otras dos (ya que la mamá de la joven se había ido antes que la mía), por lo que cuando pase por donde ellas tenia buena velocidad y decidí ni voltearlas a ver para no perder tiempo. Pero cuando pase al frente de la auxiliar vi que su brazo lo extendía para agarrarme. Si ella creía que iba a parar para no golpearla estaba equivocada y peor si pensaba pararme; por lo que aumente mi velocidad para que lo quitara antes de que pasara. Pero no fue así, más bien lo estiro más. Con más furia trate de empujarla. Pero el resultado fue otro totalmente diferente al que había esperado. Mi cuerpo voló al tocar su brazo. El choque fue como impactar contra una pared de cemento de frente y luego rebotar y chocar con otra pero de espalda. A partir de ese momento me quedaba muy claro que mi mejor amigo ese día era el suelo y que mi teoría de Ritaneitor estaba bien fundamentada. Después de ese momento no me acuerdo de mucho; solo que me dolía todo mi cuerpo y que no podía abrir los ojos. Después de no sé cuánto tiempo estoy acotado en una camilla en lo que creo que es la enfermería. Medio otra vez risa, esta vez me dolió reírme, ninguna institución pública en el país tiene enfermería pero estos consentidos sí. Seguro, para cuando alguno se quebrara una uña. -O para cuando algún pedófilo idiota se quiebre las costillas- Con lo que podía moverme y ver, pude descifrar la siluete de la “Jovencita” (en su discutida versión pequeña), que estaba sentada a la par mía. -Así que me quebré las costillas- traté de levantarme pero no pude era un dolor fatal. -Si dos, pero ya están sanas solo te duele del maltrato de la sanación, y me gusta más versión pequeña que niña, se escucha menos sínica.-su voz se escuchaba más tranquila y menos pedante que antes- Sigue con lo de pedante Tan solo movió su mano y puso un único dedo sobre mi costado. El dolor fue tal que di un grito seco, el mínimo movimiento de gritar me dolía. Ella quito su dedo con una carcajada de satisfacción por que había podio cometer su venganza. -¿Hace cuanto tiempo estoy aquí y aun mas importante porque está aquí?- lo dije de la forma más dolorosa -¿Quién está aquí?- lo dijo de la forma más sin gracia posible -YO aquí y USTED a la par -Si, mejor habla como troglodita no pareces tan idiota-regreso la prepotencia- Tú tienes-tocándose el labio y haciendo ademan como si estuviera recordando, volvió a ver el reloj y contesto- Como unas tres horas y yo te estoy acompañando- bajo la voz- No quiero ir a esas clases -¡¿Cinco horas y me he recuperado de dos fracturas de costillas?!- dije exaltado tratando de aguantar el dolor -Pensé que te ibas a sorprender más porque te acompañe por cinco horas, por suerte eres una sanguijuela si no hubieras pasado unas semanas aquí, sin una maravillosa compañía como la mía- Se acerco a mi camilla para tomar un helado que estaba en la mesa adjunta y se metió una gran cucharada de este. Bote aire y tome todo lo que pude ya que vi en ese momento, un segundo para decir todo el tsunami de preguntas que tenia y que sabía que ella podía contestar -Muy bien, antes que vuelvas a hablar sin dejarme ni siquiera mover mi boca. ¿Cómo es posible que este sano en tres horas? ¿Si eres la niña y la joven, como es posible el cambio? Es tal vez probable que puedas leer mentes, pero ¿UN CAMBIO FISCO? ¿Empeorando cada vez más, por qué si entras también hoy, nunca te vi en los exámenes? ¿Dejando lo mejor para el final, que mierda pasa por tu cabeza para que me digas sanguijuela?- el desgaste y dolor físico para decir eso fue increíble. Después de ese mini discurso, me callaría para escuchar cada una de las respuestas que tato anhelaba escuchar Pero como todo en este día, nada resulto como lo planeaba. Mientras yo seguía desnucándome esperando las respuestas, ella tan solo se digno a ver y comer el tazón de helado que tenía entre sus manos. Con cada segundo que pasaba el bocado de helado se hacía más grande, la sonrisa en su pequeña cara también iba creciendo y en mi cabeza cientos de miles de ideas rodeaban por ahí. Y entre esas, se me ocurrió que me estaba leyendo mi mente y se estaba burlando de mi nerviosismo. Por lo que, entre el trastorno que tenía en ese momento, traté de concentrarme y pensar una sola cosa. “Por favor, quiero que me contestes. Realmente me tiene intrigado todo este desorden y no encuentro una respuesta por mí mismo, para nada”. Después de decir-pensar esto, tan solo cerré los ojos y empecé a contar. Era algo ingenuo y estúpido, pero fue lo único que se me ocurrió para dejar de pensar y que así me respondiera, sin que la distrajera nada. Cuando ya había llegado a treinta y seis, escuche un golpeteo rápido y repetido. Por lo que pensé que ya había terminado con mi postre así que la volví a ver. Al estar en su forma “pequeña”, sus piernas colgaban de la silla, por lo que al bajarse dio un leve brinco, para caer con una juguetona delicadeza. Comenzó a caminar hacia la puerta de salida, lo que me molesto de cierta forma. -¿A dónde vas? Contesta alguna, aunque sea una- Pero mis palabras fueron en vano. Ella se acerco la puerta y la entre cerro, en la parte posterior del llavín estaba guindado un gran bolso que podía ser del mismo peso de ella en ese tamaño. Comenzó a revisar entre las bolsas, para sacar de ellas un sobre blanco un tanto alargado y arrugado. Caminaba acercándose hacia mí, por ser ella tan pequeña o la cama estaba tan alta, que solo pude ver su cabeza. Seguía caminando. Se paró de puntillas para tomar una toalla de papel y se limpio la boca de los residuos de helado que le quedaban. Mientras ella hacía esta pasarela por el pequeño dormitorio yo solo quería saber que tenía ese sobre y porque estaba perdiendo tiempo tan ridículamente. Ya estando a la par mía me tiro el sobre de papel en la cama, se dio media vuelta, recogió el bolso y se disponía a salir. En un pequeño segundo hizo lo que antes había durado minutos. No podía dejarla sin que me contestara. No iba ni quería quedar picado de por vida. --¡Mocosa!, ¿qué es esto? ¿Me vas a dejar con mi enredo cerebral, que usted creo?- Ella se quedó quita a la par de la puerta y me volvió a ver de reojo. -Eso me lo dio tu amiga Rita. Tranquilo idiota, vamos a tener mucho tiempo para hablar, ¿Es lo que quieres o no, Ariel? Al escuchar mi nombre de sus labios me asuste pero después pensé que tuvo más de 3 horas para analizar mi mente de lado a lado. Al principio me tranquilizo escuchar mi nombre pero luego entre en un pánico extremo. Podría saber cualquier cosa de mí. Mientras pasaba todo esto por mi mente ella se echo a raer de una manera tierna. -Mi compañero pedófilo Ariel, tranquilo tu cabeza no es tan interesante como para diseccionarla. . . Ya que nunca se te ocurrió preguntármelo me llamo Kristel- Seguidamente que dijo eso se fue y cerró la puerta detrás de ella. Me sentí mal pero ella tampoco me lo pregunto. Más bien, por decirlo de alguna forma me lo saco a la fuerza. Igual como ella dijo vamos a tener mucho tiempo para hablar y yo lo iba a estar esperando. Bueno, limpiando un poco mi disturbio de cabeza debía saber que traía dentro. Cuando lo abrí había una hoja igual de arrugada y un tanto sucia. De primera impresión me di cuenta que era letra de mi mamá. Al ser ella zurda tenía un estilo de escritura un tanto particular. Pero no tenía mucha cordura como para leerlo, pero eran muy pocas oraciones así que no iba durar mucho y creo que no va a hacerme peor caos que el que ya tenía. Entonces decidí a leerla, igual en algún momento tenía que hacerlo.
Querido Ariel: Debes tener una completa anarquía de ideas en este momento (no por el colegio de los hijos de burócratas como tal vez los llamarías, pero pronto te darás cuenta que ese concepto va estar muy erróneo, no es un colegio así) sino porque deseas comprender todo rápido. Vas a ver como lo disfrutaras, así como yo lo hice con tu padre Esta carta es para decirte tres cosas desde el corazón amoroso de una madre. Lo primero es que aun siendo una institución de estudio disfruta y atesora cada momento. Lo segundo piensa todo lo que vayas a ser, nada es por casualidad todo es inevitable, ese dicho es verdad pero le sumo algo más, toda acción tiene su consecuencia así que no seas imprudente. Y por último te amo y cuídate mucho. PD: En el transcurso de la semana tu hermano te llevara tu ropa, por mientras te compre 4 camisas y dos pantalones, vas a tener que lavar para ponerte el viernes Te ama tu madre Cada palabra escrita por mi mamá me daba un cierto aire de tranquilidad pero me generaba otro mundo de problemas. No sabía de qué me estaba hablando. Solo pude respirar y respirar. Después de tanto disparate en el día, lo único que podía hacer en ese momento era dormir, para que mis sueños respondieran mis preguntas. Pero no podía dormir el lugar era muy incomodo, todavía padecía dolor en mis costillas y aun peor mi mente no me dejaba en paz. Después de unas vueltas en la cama, escuche abrirse la puerta y que alguien entro a la habitación, por lo que me volví a ver quién era. Cuando pude voltearme a ver era una mujer baja, un tanto morena, de pelo de castaño-rubio un poco corto con una gran pava que tapaba un ojo. Tenía un gran busto y cadera por lo que se veía un tanto regordeta pero no se veía para nada mal. Pero lo que reluce es su cara, es perfecta, era aun mucho más hermosa que Kristel (me siento raro de ya decir su nombre), en esa perfección angelical de cara se enmarcaban dos ojos cafés, que con solo verlos haría cualquier orden que me diera. -Veo que ya te has despertado, fue un fuerte golpe lo que te llevaste. Rita generalmente no se pone en esas acciones con solo la mirada aturde a las personas- Decía esto mientras escribía y leía en unas hojas que parecían un expediente. Su maravillosa cara no presentaba ningún rasgo de expresión o sentimiento. Tan solo era una mirada fría, bella, sin alma. Lo cual me dejo perplejo de tan extrema beldad. -¿Quién es usted?- Fue lo único que pude balbucear en ese momento. - Si, disculpa yo soy Alexa, la enfermera. Nada más vengo a darte la última dosis para que mañana ya puedas ir a clases. Esta vez ya que estas consiente, solo te dolerá un poco.- fue igual que antes, lo dijo con la faz de ángel sin emoción, pero terminó su discurso de espaldas a mí. Se coloco unos guantes y un estilo de delantal, sobre su ya bata blanca. Se acerco a mí y en cuestión de segundos, inmovilizo mis brazos y mi torso con solo uno de sus brazos. Era imposible moverme. Su otro brazo estaba libre, y me daba miedo que podía ser con él. Sin embargo, lo que me aterro fueron sus ojos. Aquel color café se había disipado. Eran rojos y su deseo de sangre era increíble con solo una ojeada que le di. Además su color de piel cambio drásticamente a un pálido morgue. -¿Qué hace? ¿Qué me va hacer? ¡Suélteme!- solo eso pude gritar -Shh, shh… - su dedo índice esta en sus labios, y por primera vez su cara poseía sentimiento. Era de éxtasis con un tanto de seducción- Solo deja el pánico y disfruta, como lo haré yo.
Su segunda mano entro a escena. Me tomó por mis parados, de tal manera que sus ojos quedaron frente a frente a los míos. Su mano era espeluznante fría, dolía con solo el contacto. Pero aun así, sus ojos eran mágicos toda preocupación o miedo que pude tener se fue en ese momento. Solo quería verla y embriagarme del deseo de sangre de esos ojos. Después del minuto más perfecto de mi vida sentí un gran dolor en mi garganta lo que hizo que perdiera mi aliento y mi memoria después de ese segundo. Sin saber cuánto tiempo….
Esto no es un colegio, es un manicomio y ya de verdad me estaba volviendo loco. No sé qué hora es, ni que pasó pero, cuando desperté vi el mismo techo que la última vez. No me interesa que paso, ni como sigo vivo, pero tengo, más que eso debo huir de aquí lo antes posible. Me levante lo más veloz posible y comencé a buscar mi ropa, ya que no iba salir con una bata de hospital, que descubría la mitad de mi cuerpo al aire. Luego de registrarlo, me di cuenta que el cuarto era realmente grande de lo que parecía. Cuando ya encontré mis tenis sobre la silla del pequeño escritorio, donde Kristel estuvo sentada. Vi que a la par de los ruedas de la silla estaba un uniforme caído, pero bien doblado y aplanchado. Cuando lo noté era de mi talla, entonces no pensé más y me lo encarame para poder huir. El lugar no tenia ventanas ni varias puertas, la única salida era esa puerta de al frente. Pero no conocía que había más allá, era una estupidez huir para volver a caer a manos de alguien que estuviera vigilando afuera. O que me estén vigilando y/o leyendo mi mente y solo esperan que salga para que me quiebren y desangren. Después de pensar tanta basura, me di cuenta que si necesitaría un loquero después de esto. No obstante, no podía ser ya más cobarde y no ganaba nada si me quedaba ahí. Entonces debía crear un plan, me senté en la silla y la corrí para que quedara a la par del escritorio. Mientras analizaba lo que podía hacer para salir ahí, sin pensar mucho, para que no me ganara el terror de que me volvieran a casi matar o de que vieran mis pensamientos. Mientras veía fijamente el escritorio y analizaba todos los objetos que había ahí (que alguno debía servir de arma), pude distinguir un folder con unas hojas que parecían conocidas. Cuando las tomé me di cuenta que eran un tipo de historial médico mío. Las primeras hojas estaban a máquina; decían cosas como cuantas veces me he quebrado o las oportunidades que me han operado. También cosas generales como mi tipo de sangre y mis vacunas. En el listado de estas últimas citaban cientos de tipos. De las cuales solo tenía unas 15. Eso me extraño porque siempre he estado al día, ya que pienso entre más enfermedades muertas tenga en mi cuerpo mejor van a ser mis defensas. Cuando me di cuenta de cuáles eran las otras; volvieron a resurgir las dudas sobrenaturales. Entre algunas estaban: -Rabia inglesa, antidemoniaca, antiangelical, limpieza de células, luz anti rumana entre las primeras que se mencionaban. Después leer eso quise seguir leyendo pero no podía. El resto estaba a mano y con una letra horrible y muy extraña. Yo he estado acostumbrado a leer letra de doctor, porque mi tío lo era, y él me ayuda a estudiar siempre que lo ocupara. Pero esa letra no era normal, más que eso, lo que estaba escrito ahí no estaba en español. Al final habían unas radiografías cuando las puse contra la luz del bombillo, vi que las quebraduras que tuve eran muy significativas. Inmediatamente me acorde de mis costillas y me las toque. Ya no me dolían. En seguida pensé que desde hace bastante rato me podía mover libremente sin ningún dolor. No quise seguir leyendo ese estúpido expediente y me levante de la silla dispuesto a salir corriendo sin que nadie me pudiera agarrar. En el instante que me ponía de pie la puerta se abrió de golpe. El estallido de la puerta abriéndose y una estruendosa voz inundaron la antes silenciosa habitación. -¡Buenos días!, es hora de levantarse- Dentro del marco de la puerta, solo se veían unos pantalones largos beige claro y la parte inferior de una túnica amplia del mismo color con líneas alrededor moradas también claras. Se veía muy delicado y fino. Con todo esto contrastaban 2 manos, una tomando el pomo exterior y la otra a la par de la pierna; totalmente negras casi llegando a un azul oscuro, grande y fuertes. Solo se podía observar esto, ni la parte superior de su pecho ni su cabeza calzaban por la puerta. Mi reacción fue saltar sobre la cama, y solo ver qué era eso que estaba ahí a fuera. Posteriormente de un tiempo prudencial de silencio, el “sujeto” que estaba afuera decidió entrar. Un gran afro entro primero, seguido de una gran cabeza y un torso ancho. Era increíblemente alto, tan solo con decir que debía encorvarse para poder estar dentro del cuarto. Debía medir más de 2.20 metros ya que el techo era relativamente alto. Después de enderezarse un poco, casi nada, me volvió a ver a la cama. Tenía unos grandes ojos verdes, que se veía raro con su tez y fisionomía, Yo sentado en posición fetal sobre la cama tan solo podía ver que iba a hacer ese gigante de mí. Luego de que me vio, se echo a reír, con una risa picara y sincera que denotaba mucha confianza, y salió del cuarto. Se volvió a erguir a fuera. Nuevamente se volvió a escuchar su voz de trueno. -Sal ya que estás vestido, quiero charlar un poco contigo. No tengas miedo- Soltó una gran carcajada y siguió hablando con ella- Te explicare todo Salí ya sin pensar si me iban a matar o no. Me estaban ofreciendo lo que tanto quiero. Respuestas. Ya estando fuera del cuarto, noté que fuera de este había una gran oficina. Que conectaba con otras habitaciones. En el centro de esta oficina había un escritorio circular. En medio de este estaba la pseudollamada vampira que me dejo noqueado. El señor alto hablaba con la disque enfermera. Yo estaba arrecostado a la puerta de la habitación, un tanto lejos de ellos, así que no escuchaba lo que hablaban. Desde ahí solo podía odiar y amar de lejos a Alexa. Pudo casi matarme pero no dejaba ser perfecta. El enorme negro me hizo una seña para que lo siguiera y saliéramos lugar. Ya estando afuera de ese recinto pude volver a ver la luz de sol. Me dolía un tanto la vista, llevaba por lo menos 24 dormido dentro de ese cubito. Yo ya estaba afuera y aquel hombre no salía. Tratando de acostumbrarme otra vez a la luz, me puse a ver al horizonte, a ver que podía divisar. Veía todo de otros colores. Pero en si el paisaje que había era bonito. Había una fuente adelante, rodeado de zacate exageradamente verde. Unas esculturas de mármol y arbustos terminaban de decorar el lugar. En otros momentos lo criticaría como gastos excesivos en estupideces burguesas, pero ahora teniendo en mente que es un manicomio pensé que todas estas cosas pueden relajarlos como lo hacían conmigo en ese momento. Me senté al borde del paseadillo para ver de cerca la fuente. Cuando de un momento a otro escuche un leve susurro dentro de mi oído. Volví a mi cara hacia todo lugar para ver de dónde venía, pero sin ningún resultado. La voz era como un rezo se repetía una y otra vez con las mismas palabras. Aun así, el gran problema es que no sé de donde venia esa voz, además nunca la había escuchado antes. Ni siquiera con las nuevas “amistades”. Esta voz era de hombre pero muy dulce y suave, o de una mujer un tanto ronca. En ese momento estaba muy asustado. No sabía que era, de donde venia. Cada vez la voz se hacía más cercana. MI corazón cada vez latía más rápido. Hasta el punto que paró de golpe. Un leve pero pesado golpe impacto mi espalda. No quería saber que era. Deje de escuchar la voz. La leve brisa que transcurría por ahí desapareció. La luz de sol en ese momento se disminuyo. Estuve a punto de colapsar en ese momento. Hasta que escuche esa voz. -Levántate, hay mucho camino que recorrer – Esa voz dura y gruesa, del hombre que estaba esperando devolví mi alma a mi cuerpo. Después de un inmenso respiro siguió hablando -Te vez muy pálido, debes comer algo- Comenzó a registrar sus bolsas del pantalón, que estaban debajo de su enorme camisa. Luego de unos segundos, de mover sus manos en los salveques portátiles que deberían ser sus bolsillos de su pantalón, saco una fruta rojiza anaranjada. De primera mirada entre sus manos parecía un mango, pero cuando me lo arrojo era como una sandia pequeña. Era sumamente pesada. De vista era suculenta, de contextura algo delicada pero áspera, lo que mataba las ganas de morderla era su olor. Era repugnante. Su hedor era como chinche, como animal muerto. Sin embargo la sensación que me transmitía desde mis manos al resto de mi cuerpo era deliciosa, algo extasiante. No tengo palabras para describir el sentimiento tan delicado pero tan duro que sentía mis nervios, tal vez algo más adentro, tal vez el receptor era mi alma. Además tenía mucha hambre, pero dude, por desconfianza y asco. -Comételo rápido, con todo y cascara. Es un cuolo eléctrico te caerá muy bien- sus labios se movían muy lento por lo que no se entendía que decía. -¿Un qué? – Mi expresión era de desagrado, tras del terrible olor el nombre no era de dar mucha seguridad. Junte toda mi valentía para darle el primer pequeño mordisco, cuando sentí un fuerte y gran empujón en mi nuca. Lo que debería haber comenzado como un pellizco bucal, término en una atragantazón en la que me pude ahogar. Dejando esto de lado la sensación en mi boca y en el resto de mi cara era algo muy extraño, muy diferente a lo que había sentido antes. El sabor, en comparación con el olor era horrible; al primer contacto de mi lengua con la cascara se podía saborear un mar de dulce, de hecho era sumamente empalagoso. Era como tomar una taza de azúcar y comérsela de un solo bocado. De segundo impacto era la fruta; al comienzo del bocado era arenoso con una cantidad considerable de pelitos muy parecidos a los del mango pero en mayor abundancia. Para llegar al clavo debo decir que lo que de verdad se sentía era su sabor increíblemente picante, ardía todo el interior de mi boca, en forma como lo hace un jalapeño mas la adormecía como lo hace un cubo de hielo. Al mismo tiempo que se creaba el bolo este se hacía más pegajoso y frio. Cuando ya lo pude tragar, lo que sentí en mi garganta será un dolor que nunca podré olvidar. Puedo jurar que tragué mil navajillas muy afiladas, porque sentía donde me rasgaba mi esófago, hasta caer como bomba de ácido en mi estomago. Lo sorprendente es que cuando se desvanecía el dolor, el alivio era celestial. Mucho más que nunca había sentido antes. Es como si, renovara todo mi sistema digestivo volviéndolo de 0 a 100 en segundos. Por otra parte lo que tocó mi cara llevaba un efecto parecido. Primero me quemó principalmente donde tenía cicatrices y espinillas. Segundos después se sentía humectado y fresco. Como una mascarilla o algo así, que se ven en los comerciales de la televisión, pero esta vez es real. Mis manos recorrieron mi cara y todas esas imperfecciones que había mencionado ya no estaban. Una leve herida en mi mejilla de un mordisco de un perro. Un leve sarpullido de espinillas en mi barbilla y por último mi nariz un tanto torcida por aprender a manejar bicicleta ya estaban arregladas. Tirado en el suelo tocando mi cabeza y estomago, mientras crecía el dolor y las ganas de comer más de aquello que me habían dado. Después de los primeros minutos de calambres y reconstrucciones (imaginarias o reales, pero en si un alivio delicioso) tirado en el suelo, me pude sentar y volver a buscar la fruta para terminarla por completa. La segunda, tercera, cuarta y hasta el último mordisco supo diferente a ese inicial saboreo. Es sabor era ácido como treinta limones pero muy refrescante, aunque siempre conservaba su contextura un tanto desagradable. El señor estaba arrecostado a la pared un tanto encorvado y con los pies flexionados para no golpear la cabeza con el techo; con lo que había podido ver, todas las instalaciones no estaban hechas para personas de su altura. Se erguió lo más que pudo, dio varios pasos se acerco a mí y comenzó a hablar después de unos minutos de silencio viéndome comer. -Vamos a hablar ya- Dio un leve respiro y dio una leve sonrisa- Pero primero probemos algo. Levantáte rápido Mientras yo me levantaba del suelo, muy vivazmente por cierto, él se acercaba hacia mí. Hasta arrinconarme contra una columna cercana. Su presencia era imponente, con solo tenerlo en frente las posibilidades de escapar eran nulas. Teniéndolo a pocos centímetros su aliento y su saliva, impactaban mi cara de arriba hacia abajo mientras conversaba. -No pienses mal- me tomo una mano y con su otra mano frotaba mi estomago- Cuando sientas caliente el estomago gritas -¿Qué putas está haciendo?- trate de moverme pero era imposible- ¡Auxilio¡, ¡Auxilio¡, ¡Auxilio¡- comencé a gritar lo mas que pude a todo galillo. - Te dije que no mal pensaras- Tensó a un más su brazo y frotaba mucho más fuerte mi estomago La fricción crecía cada vez más, pero la sensación de aumento de temperatura no era en mi piel, donde era el contacto, sino dentro de mi estomago. Un cosquilleo broto de todo mi cuerpo y mis ojos se nublaron. Vi todo moverse extraordinariamente rápido, en otras palabras no vi nada. Solo sentí un fuerte golpe en mi trasero y estar todo empapado. No sé cómo pero debí caer en la fuente que antes estaba viendo; lo comprobé cuando me pude levantar y ver que así era. El hombre negro estaba a unos 8 o 10 metros lo veía y lo escuchaba con una gran carcajada mientras se tomaba su barriga. Ahora su voz se podía escuchar a kilómetros (más fuerte que nunca, tuve que taparme los oídos porque me alteraba y me dolía): -Debiste gritar se hubiera visto más gracioso- siempre con su jolgorio Su mofa me enojo un poco pero en estos momentos quería que se callara y saber cómo llegue hasta ahí. Aunque no dudo que sea fuerte (para nada lo dudo) jamás lo seria para tirarme tan lejos o por lo menos con tanta fuerza. Mientras me revisaba que no hubiera dejado ninguna parte de mi cuerpo en el camino me di cuenta que mi camisa y pantalón estaban despedazados y sin arreglo alguno y que si esta ropa tenía otro dueño debía pagársela y si era mía no iba a tener más uniformes que usar. Dos puestas, dos destrucciones. Cuando volví a levantar la mirada vi que no solo la mega voz ensordecedora, el salto/empuje de 10 metros con fuerza sobrehumana (que todavía no se qué paso) atentaban a las leyes naturales. Las estatuas hermosas que antes había visto ya no estaban tan completas y bellas como la primera vez que las vi. Mi vista seguía recorriendo el lugar, y eran más los desastres aparte de lo que había visto. El suelo con el verde y corto zacate fue arrancado de raíz, los pilares que sostenían el techo, uno ya no estaba y el otro le faltaba muy poco para desaparecer. Además no había visto que la fuente en la que estaba también había sufrido daños. La ninfa con la jícara por donde salía el agua de la fuente estaba intacta, y fue lo que más recibió mi impacto. Por ultimo uno de los lados se había quebrado y por allí salía agua, sin embargo el nivel era el mismo no disminuyo para nada. Ya para salir, moví mi cabeza para secarme un poco el pelo y sacarme un poco el agua de los oídos. Di varios pasos para salir pero seguía sacudiéndome el agua, pero antes de salir volví a escuchar esa voz que había escuchado antes. Esta vez era mucho más fuerte y mucho más chillona, pero era el mismo tipo de rezo que antes había oído. Se escuchaba como si estuviera a atrás o adelante o a un lado, no había forma de reconocer, era como un gran eco. El impulso que traía para salir se paró cuando comenzó este ruido. Empezó una intriga muy grande dentro de mí, tenía que saber de dónde venía. Y aunque no era la gran cosa, me sentía un tanto protegido estando el cuida locos al frente, por lo que comencé a buscar. Cerré los ojos para ver si podía identificar de donde venia, mas en el mismo momento que los cerré deje de escuchar todo el resto y el ruido se había convertido en una hermosa melodía gregoriana. Pero de la misma forma no supe de donde venia el sonido, por lo que abrí los ojos, lo cual fue mala idea. Lo primero que vieron mis ojos fue agua y con esto se desataron todos los sentimientos adjuntos. Miedo, dolor, ahogamiento, instinto de supervivencia y como siempre miles de dudas rondaban más mi cabeza. Estaba introducido en medio de un océano y no sabía cómo putas llegue ahí. La primera forma de que mi cuerpo reacciono fue tratar de nadar para poder salir, pero era imposible mi cuerpo pesaba más de lo normal. El aire se iba acabando y la salida cada vez se hacía más lejana; vi hacia abajo para ver que tan fondo era, no tenía, solo observaba una profunda oscuridad, pero eso era imposible la fuente no tenía ni 20 centímetros. Empecé a agitar el cuerpo para darme el último impulso e inmediatamente vi algo que me sostenía el pie. Fue muy borroso pero sé que eso era lo que me mantenía hundiendo. Así que sacudí la pierna lo máximo que pude antes de ahogarme, y entre más turbulenta se volvía mejor se veía la silueta de una mano y una cara. El shock de ver esa imagen no natural, además sumándole la situación fue demasiado para mi mente; mis ojos se fueron cerrando y el agua entraba por mi boca y nariz. La nada era cercana, siendo tan estúpido que el último respiro fuera un bocado de agua. En mis últimos momentos solo sentía que algo recorría mi pierna con una gran fuerza y que el agua se movía en su totalidad como si estuviera en un maremoto, pero el canto de antes regreso y era un perfecto arrullo para esos momentos. Y en medio de esos segundos de trance un fuerte golpe impacto mi hombro y el agua comenzó a moverse de manera descendente. Salí disparado del agua como si fuera una trucha atrapada por un fuerte anzuelo, que en este caso el anzuelo venía siendo el brazo del gran hombre. Él inmediatamente golpeo mi estomago con su mano y un extraño calor invadió todo mi cuerpo y comencé a vomitar agua como si fuera una catarata. Las risas fueron las que inundaron a él después de salir de ese océano sin sentido. Acostado en el suelo mi cuerpo me dolía y ese calor que había sentido antes me recuperaba del miedo y del dolor sofocante. Apenas volví a abrir los ojos veía dos siluetas.Una se me hacía ya conocida ya que era muy grande y corpulenta lo cual lo asocie al negro de antes, pero la otra silueta era muy delgada y pequeña. Pensé en Alexa pero su contextura no era en nada parecida. Seguí tirado en el suelo y escuche a lo lejos lo que parecía una conversación entre amigos de la vida -Ade siempre quitando la diversión solo cuando te conviene- decía una voz masculina pero un tanto afeminada -Eres nuevo y ni siquiera lo conoces ¿cómo se te ocurrió hacer eso?- una voz que seria imposible de no reconocer por ser tan dura -Esparce su energía por doquier ¿quién no se ha enterado de que es una sanguijuela? Por algo lo tome del pie para que pudiera sentir la mía. Pensé que le iba a gustar jugar un poco en el agua, además fue tu culpa enviarlo a mis dominios- hablaba mucho más rápido pero manteniendo esa voz y tonalidad unisex -Eres un simple estudiante igual que él- reía con su voz de trueno como antes –no tienes dominós- Un leve silencio se apodero del lugar, pero los rezos que estaban antes se volvieron a escuchar. Ya con mi cuerpo una tanto recuperado trate de levantarme. Un par de manos esqueléticas tomaron mi pecho y una mano, por lo que se me hizo más fácil levantarme. Aunque siempre un tanto mareado volví a ver quién era el que me había recogido. De primera impresión me sorprendió lo albino que era este sujeto, era un blanco excesivo (no rosado como son algunos albinos, si no blanco) que podía encandilar. Su pecho y brazos estaban descubiertos y un pequeño short cubría un poco sus escuálidas piernas, por lo que el descomunal color blanco era evidente. Pero tres cosas eran extrañas en su combinación de su cuerpo. La primera su ojos cafés oscuros muy grandes que con solo verlos daban una serenidad muy extraña, por lo que le quite la mirada y seguí viendo su segunda cualidad resaltada, su largo cabello rubio casi blanco. Era muy extraño ya que si no fuera porque estaba sin camisa y era completamente plano juraría que era una mujer. Y lo que más me extrañaba de su cuerpo eran unos tatuajes azules con símbolos de líneas que parecían ríos pero a su vez formaban formas como de alas y otros que parecían hojas que salían de esas mismas líneas que rodeaban toda su espalda y parte de sus brazos. -Perdona no sabía que aun eres un casihu- reía con ese tono hermafrodita que había escuchado antes –Me llamo Uma Tassone, soy argentino y me ha gustado bastante tu país- Esa leve presentación explicaba muchas cosas, con solo decir que era argentino se rescataba que era un hombre y quitaba mi duda de que si era realmente plana y sin tabúes, y el acento medio cantado que poseía. -Aquí no hay límites ni nacionalidades manténganse eso en mente- decía un tanto enojado el gran tipo delante de nosotros -Bueno, bueno. Aunque Ade me gustaría saber de dónde venias –con la misma sonrisa extraña hablaba Ellos siguieron hablando. Honestamente esa sonrisa y que me tuviera a agarrado me comenzó a molestar. Por lo que cuando me pude medio mantener en pie. Lo empuje e impulsivamente comencé a gritar -¿Quienes son ustedes? ¿Qué es este lugar? ¿Por qué estoy aquí?- grite a lo que más pude con ira, rencor y exaltadamente El tipo argentino comenzó a reír burlescamente señalándome, por lo que con ese destello de energía con la que había hablado reaccione. Me lance hacia él con un gran impulso para golpearlo con mi puño en su cara. Pero al estar mi mano en el contacto con su cara, no sentí ese recibimiento solido que se hace cuando se golpea, si no el contacto fue algo inestable. El tacto fue muy parecido como cuando se entra de zambullida a una piscina o el golpe de una catarata en el cuerpo. Mi cuerpo siguió directo hasta caer en el suelo, lo había traspasado, no sé cómo pero así fue. -¿Me atacas como un simple humano? Pero no por el golpe si no por lo impulsivo y estúpido- el albino hablaba riendo, pero no del mismo lugar si no a la par del gran hombre, un perfecto ying yang. -te prometí respuestas, vamos camina- extendía su gigantesca mano hacia mi
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Jeje y continué con el segundo capitulo pero por mas que quería terminarlo y proseguir mi vida se volvió un caos pero ahora tengo un poco de tiempo para dedicarle así que aquí les dejo como comenzaría para que me critiquen, apoyen y comenten jeje y las nuevas generaciones de users me den su opinión XD
| Spoiler: | | | Me siento tan infantil haciendo esto. Pensó la chica antes de abrir el cuaderno. La brisa movió su pelo. Parecía una llamarada cuando se movía. Con su mano suelta lo logro amarrarlo, le iba a estorbar para escribir. Soltó una sonrisa, abrió el cuaderno y la tapa del lapicero, pero antes vio para el cielo y suspiro. “Siempre veo el cielo y cada vez que lo veo me produce un sentimiento diferente. Cada estrella es un recuerdo. Pero siempre felicidad y nostalgia. No sé porque, ni de qué, pero lo disfruto. Sé que en la capital veré el mismo cielo pero no será tan hermoso como verlo cerca del mar”. Soltó por un momento el bolígrafo y cerró los ojos. Y contemplo escuchando, tal vez por una última vez al mar “Creo que un diario debería de comenzar diciendo quien es la que lo escribe” volvió a soltar una sonrisa risueña “o por lo menos así es lo que he visto de las novelas mexicanas y colombianas…” Dejo unos reglones en blanco y unos segundos para pensar lo que estaba haciendo.. “Mi nombre es Selena Martínez Ugalde. Tengo quince años y naci en Puntarenas. No tengo hermanos. Me gustan muchas cosas y me disgustan otro montón, pero ese no es el fin de este diario. Vivo con mis padres hasta el día de mañana, ese si es el verdadero fin de este diario… La siguientes preguntas a contestar son adonde me voy y porque me voy. Pues la primera es muy sencilla, me voy a un instituto-colegio-liceo o como se le quiera llamar, Pero el problema es que es más que eso. Es a su vez un internado. Y ahora entra la segunda gran pregunta. El porque… Aun no lo sé, mi vida es tranquila acá, y por mas que crea que es un castigo de mi mamá y papá no le encuentro razón. Además están muy contentos. Y siendo honesta con mi diario”. Soltó una ligera carcajada y un mechón rojo de su cabello se desamarro golpeando su rostro. Pero no lo acomodo en ese momento estaba inspirada. Yo también estoy algo feliz. Amo mi vida aquí, hay gente y momentos especiales que nunca podre olvidar pero son parte del pasado. No sé si eso es lo que quiero creer o de verdad creo pero…. Es un futuro más interesante eso no lo puedo negar” Otra brisa fuerte movió donde estaba sentada casi se cae si no fuera por que pudo sostenerse con sus largas piernas, era muy alta para estar allí. Paso una hoja y volvió a escribir. “Comenzare por el comienzo.” |
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