El pelinegro que también se había presentado como espadachín comenzó a hablar... Lo cual Gintoki cambio su cara de alegre sonriente a sonrisa frustrada con un poquito de enojo
-Cuerda floja de que?- decía soltando un suspiro -Nunca me a importado la opinión de un mizukage... No se porque cada nuevo mizukage no entiende que yo no trabajo ni siso ordenes para ellos- se daba ligeros golpecitos en la cabeza, dirigiendo su mirada hacia el suelo
-Si fuera así seria un perro del ejercito no un fénix libre protector- volvía a ver a su colega y luego a la chica y a ambos les regalaba una suave sonrisa -me da igual si vas y lo repites, por mi mejor-
Luego de estas frases recitadas a gran velocidad por el suzumiya, el joven escucho la ligera presentación de la nueva...
-Lindo nombre- le decía manteniendo en su cara una sonrisa -sanación... Con razón puedo ver en vos un chackra noble-
Daba varios pasos hacia atrás para mantener distancia con la chica. Llegaba a la par de su compañero y con un ligero y simple movimiento, le toca la cabeza y le desacomoda el cabello. Y continua caminando para adentrarse a la aldea
-Para crear debes primero aprender a destruir, para atacar debes primero saber saber que estas haciendo y como lo vas a hacer... Para sanar a otros primero tenes que sanarte a vos misma- Hablaba esto sin volver a ver atrás, manteniendo siempre su camino.-Todo esto lo aprenderás acá en conjunto con la diosa tempo-
-Decile a Ban Mido que compre galletas y helado para la cocina del mizukage porque estoy seguro de que se van a acabar- decía esto junto con una carcajada mientras se perdía de la vista, cuando entraba a la aldea.