El clan Hyuga de Konoha siempre fue un clan muy respetado y reservado de Konoha. Hace 16 años una mujer Hyuga que se encontraba embarazada quedó devastada al enterarse que su esposo, el padre de su futuro hijo no había sobrevivido a una misión de reconocimiento en el país del Rayo, en la aldea de la nube.
Destrozada, la joven Hyuga perteneciente a la rama principal de la familia decidió salir de la villa ya que todo le recordaba a su difunto esposo.
Cuando su hijo nació, luego de 9 meses, decidió llamarle igual que su padre: "Yura", tenía la esperanza que algún día ese niño lograría grandes cosas y traería la paz para evitar que algo como lo que le pasó a ella le vuelva a pasar a nadie más.
Pasaron 10 años luego de esto, madre e hijo vivían en el bosque muy apartados de todos. A pesa de ello, Yura estaba muy al tanto de todo lo relativo a su clan. De todo aquello referido a las ramas principal y secundaria, y también las técnicas básicas de este.
Yura entrenaba todos los días y cuidaba a su madre que estaba muy enferma a esa altura, y quien se negaba a ir a la villa por ayuda.
Así pasaron 4 años más. La enfermedad de la joven avanzó de manera progresiva, a esta altura ya no le quedaban fuerzas y estaba punto de morir. Yura no sabía que hacer, sólo podía sentarse a cuidar lo mejor que pudiera a su madre, hasta que un día la convenció de ir a una aldea cercana, para que intentaran curarla o por lo menos aliviar su dolor.
Al llegar a la aldea, todo el mundo se ofreció para ayudar a la joven. Con suerte y mucho esfuerzo la mujer se recuperó y Yura se había hecho de muchos amigos. Por primera vez el pequeño que no hacía más que entrenar, empezó a jugar con otros niños e hizo muchas amistades. Yura no podía estar más feliz, para él esa villa era el paraiso.
Un día Yura, su madre y varios de sus amigos decidieron dar una gran caminata por los alrededores, de paso la madre podría buscar algunas plantas que necesitaba. Esto les llevó toda la tarde, incluso parte de la noche.
Cuando regresaron de su pequeña excursión vieron atónitos que la aldea había sido devastada. Corrieron lo más rápido que pudieron y cuando llegaron se les informó que los padres de los chicos que acompañaron a Yura y su madre al bosque fueron asesinados cuando trataron de protejer la aldea de unos Shinobis que buscaban información acerca de un Shinobi de Konoha que nadie conocía.
Así fue como acabó la vida perfecta del joven Hyuga. Sus amigos ya no sonreían, nadie de la aldea quería pensar en otra cosa.
Así fue como Yura decidió volverse un Shinobi de Konoha, el más fuerte que haya visto este mundo ninja, el que traería la paz y devolvería las sonrisas a todos una vez más. Sin importar que su vida fuera el precio a pagar, no dejaría que la muerte pasara en frente suyo y no hacer nada al respecto.
Así encontro su camino Ninja, su Nindo. Y Konoha era el lugar donde lo lograría